El Mandatario estadounidense lanzo duras críticas a países que no han respaldaron su ofensiva militar y llamó a actuar por su propio suministro energético.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a los países que se han negado a sumarse a la ofensiva militar contra Irán a actuar con “coraje” y tomar el control del estrecho de Ormuz, en medio de la crisis energética derivada del conflicto.
A través de su red social Truth Social, Trump aseguró que “lo más complicado ya está hecho” y sugirió a sus aliados ir directamente por el control del paso marítimo estratégico: “Id a por vuestro petróleo”, escribió.
Críticas por falta de apoyo
Trump, cuestionó especialmente a países como Reino Unido, señalando que su negativa a involucrarse en la ofensiva militar ha tenido consecuencias en el acceso a combustibles.
En su mensaje, recomendó a estos países comprar petróleo estadounidense y asumir una postura más activa frente a la crisis. “Encuentren un poco de coraje tardío y vayan al estrecho y tómenlo”, insistió.
La tensión se produce tras la ofensiva militar iniciada por Estados Unidos en conjunto con Israel contra Irán, sin el respaldo pleno de sus aliados tradicionales.
En respuesta, Irán ha restringido el tránsito por el estrecho de Ormuz, unas de las principales rutas para el comercio global de petróleo, mediante ataques a petroleros y control selectivo del paso marítimo.
Impacto global
El cierre del estrecho ha afectado el flujo de petróleo, gas y otras materias primas desde el golfo Pérsico, provocando un alza en los precios internacionales, que ya superan los 100 dólares por barril.
Esta situación ha encendido las alarmas sobre una posible crisis energética y económica a nivel mundial, especialmente en regiones altamente dependientes de estos suministros.
Postura de Washington
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt aclaró que la reapertura del estrecho de Ormuz no es un objetivo prioritario de la ofensiva, centrada en debilitar la capacidad militar y nuclear iraní.
Trump, por su parte, reiteró que Estados Unidos no depende en gran medida del crudo del golfo Pérsico, por lo que considera que corresponde a otros países asumir el control de la situación.
Finalmente, Donald Trump concluyó con un mensaje directo a sus aliados, advirtiendo que deben aprender a actuar por sí mismos ante este tipo de crisis, en un contexto geopolítico cada vez más tenso y con repercusiones globales.