En el rito romano de la Iglesia católica, la celebración tiene grado de fiesta.
El Día de los Santos Inocentes es la conmemoración de un episodio hagiográfico del cristianismo: la matanza de los niños menores de dos años nacidos en Belén (Judea), ordenada por el rey Herodes I el Grande con el fin de deshacerse del recién nacido Jesús de Nazaret. En España e Hispanoamérica es costumbre realizar en esta fecha bromas de toda índole, y EL INFORMADOR no se quedó atrás y preparó un especial para todos los lectores