El restaurante Panamerican estuvo ubicado en la Avenida del Fundador Rodrigo de Bastidas (carrera primera); fue fundado en el año de 1942 por la señora María Segovia, quien pasó la administración a su hija, Myriam Diaz, que lo administró por más de 20 años.
El Panamerican era un restaurante con mucha clase y sofisticación que ofrecía exquisitos platos mezclando los sabores típicos de la región con salsas y recetas internacionales; en el lugar había música en los medios días. Un pianista deleitaba a los comensales con sus melodías haciendo de este un sitio agradable y acogedor para los samarios.
EL INFORMADOR, entrevistó a la hija de la fundadora, Myriam Díaz, quién expresó que “La fundadora fue mi mamá, María de Díaz, quién tuvo esa gran idea y le compró ese restaurante que se llamaba ‘Panamerica’ sin la N, y lo fue remodelando; primero fue una fábrica de helados, tenían billares, funcionó por muchos años en la Calle de la Acequia (calle 15) entre carreras tercera y cuarta y era el único restaurante en la ciudad”, manifestó Díaz.

y la última administradora del mismo. Derechos Reservados/ELINFORMADOR
“Posteriormente cuando remodelaron el Teatro Variedades, con nuevos locales trasladaron y separaron todas las líneas del Panamerican; se hizo una que era heladería, restaurante y la de los billares; separaron cada sitio pero quedaron dentro del mismo edificio y con el tiempo el restaurante empezó a tener muchos problemas por el ruido y el desorden. Mi mamá tuvo la suerte de encontrar una construcción frente al mar, que era residencias Miramar y se trasladaron a ese lugar. El restaurante estuvo manejado por Pachito hijo, que estuvo estudiando gastronomía en París, Francia, y cuando regresó de sus estudios hizo una fusión gastronómica muy interesante, lo que era el sabor europeo y el caribe, por eso teníamos un menú exquisito, que fue de mucho caché para la gente que nos visitaba”, dijo Myriam Diaz.
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de música en vivo en el que diferentes pianistas de la ciudad deleitaban con su
melodía a los comensales del lugar. Derechos Reservados/ELINFORMADOR
Los clientes podían disfrutar de platos muy especiales, de un lugar muy acogedor lleno de mucha altura; era una especie de club en Santa Marta al que llegaban los samarios. 
Ahora, Myriam Diaz guía a su hijo para que pueda abrir nuevamente el restaurante, quiere que con su experiencia las nuevas generaciones puedan liderar el Panamerican; espera que en dos años se pueda reabrir nuevamente al público, pero esta vez en el sector de El Rodadero, debido a que en el Centro Histórico de Santa Marta tuvieron muchos inconvenientes por los que cerraron las puertas de este histórico sitio.