Hoy se celebra el Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos, ocasión para crear conciencia sobre la necesidad de donantes y homenajear a quienes hacen posible el milagro de la vida. El educador Julio Castro Tapias entrega testimonio de vida.
Hoy es uno de esos días en los que muchas personas en el planeta celebraban la fecha que consideran les dio una segunda oportunidad de vida, gracias a un gesto de solidaridad y amor.
Es el Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos, pero más que una celebración, es para concienciar sobre la importancia de la donación, que se convierte en una acción solidaria que salva vidas.
Además, busca fomentar la cultura de esta acción, reconocer a los donantes y sus familias, y destacar los avances médicos que permiten mejorar la calidad de vida de miles de pacientes.
EL INFORMADOR no es ajeno a esta conmemoración y, en diálogo, Julio Castro Tapias, un reconocido docente de 54 años, oriundo del municipio de Aracataca, Magdalena, conoció cómo ha llevado su vida luego de 17 años de haber recibido una segunda oportunidad, gracias a la buena voluntad de un donante para un trasplante renal.

El ‘Profe Julio’, como es conocido entre sus amigos, fue diagnosticado a los 18 años con hipertensión arterial, una condición que con el paso del tiempo le derivó en una insuficiencia renal crónica, de lo que aseguró que su vida cambió por completo.
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“Durante seis años dependí de tratamientos de hemodiálisis y diálisis peritoneal. Fue un proceso largo y difícil, marcado por complicaciones médicas como episodios de peritonitis que pusieron en riesgo mi vida en varias ocasiones. En medio de esa lucha diaria, los médicos iniciaron el protocolo para incluirme en la lista de espera de trasplante renal. Comenzó entonces una etapa de esperanza e incertidumbre”, dijo Castro Tapias.
Manifestó que sus esperanzas pese a las adversidades seguían intactas y en varias ocasiones recibió llamadas anunciando posibles oportunidades de trasplante que finalmente no se concretaron debido a que existía un receptor con mayor compatibilidad y que cada vez que eso ocurría su angustia aumentaba especialmente porque su estado de salud se deterioraba progresivamente.
“Cuando ya comenzaba a resignarme, recibí la llamada que transformó mi historia. Era compatible para un trasplante renal en Bogotá. El órgano provenía de un paciente que sufrió un accidente automovilístico y fue diagnosticado con muerte cerebral. En medio de su dolor, su familia tomó la decisión más generosa: donar sus órganos para salvar otras vidas y gracias a ese acto de amor, hoy estoy aquí”, anotó el ‘Profe Julio’.
Indicó además que, “soy un milagro de Dios y de la ciencia médica, pero también soy el resultado de la solidaridad humana. Hoy agradezco profundamente a Dios, al equipo médico que hizo posible el procedimiento y, especialmente, a mi esposa, a mi madre y a mi hermana, quienes fueron mi sostén incondicional en los momentos más difíciles. En este Día Mundial del Trasplante quiero hacer una invitación sincera; digamos sí a la donación de órganos. Convertirnos en donantes es sembrar esperanza, es prolongar la existencia de alguien más, es transformar el dolor en vida. Hoy, 17 años después de mi trasplante, puedo afirmar con gratitud que donar órganos no solo salva vidas: multiplica los milagros”.
Trasplantes en Colombia
En Colombia hay clínicas especializadas en cualquier tipo de trasplante, que pueden ser hígado, de pulmón, de corazón, de piel, las cuales poseen equipos especiales que rescatan los órganos de los donantes, que pueden ser pacientes que ya
no tienen ninguna opción de vida, que presentan muerte cerebral o que son donantes. Esto se realiza de manera quirúrgica, y una vez obtenido el órgano o los órganos, se identifican los receptores.
Donantes in vivo
Hay otro caso, que es los casos de donantes in vivo, que son aquellos que tienen una afinidad familiar, que sean hermanos, hijos o padres. Con ello también se realiza, sobre todo, la donación de órganos que son pares, órganos que no presentan una habitabilidad, o sea, que no son necesarios del 100% para la homeostasis del organismo de una persona viva.