Su experiencia como anestesiólogo cardiovascular lo ha llevado a salas de cirugías además de Colombia, en Brasil y Estados Unidos.
Luis Emilio Correa Guerrero, es especialista en anestesia cardiovascular, gran corte y trasplante de órganos, lo que le ha valido para hacer parte de grupos médicos que han estado en intervenciones de este tipo en Colombia, Brasil y Estados Unidos.
El experto médico considera que, hablar de trasplante es dar un voto por la continuación de vida para una persona que, por algún motivo, enfermedad, cualquier tipo de patología subyacente que haya, es una cierta oportunidad de continuar

con su vida de manera, entre comillas, normal, con la donación de órganos.
“Los trasplantes hoy en día pueden ser desde la piel hasta órganos que pueden de una u otra manera ser reemplazados
por un donante ya sea vivo, o un donante post-mortem. En estos casos, hay unos receptores que son las personas que requieren el órgano para continuar con su vida normal, y hay unos donantes que son estas personas que por compatibilidades recibe un órgano.
“Es muy importante la cultura de la donación de órganos, pero que desafortunadamente, por cuestiones de idiosincráticas y culturales, nosotros no tenemos en
Colombia esta actividad como tan bien arraigada como puede ser en otros países, en donde la donación de órganos es algo prácticamente que obligatorio”, esbozó el especialista Correa.

Primer trasplante de corazón
El médico cirujano sudafricano, Christiaan Barnard (1922–2001) fue quien realizó el primer trasplante de corazón humano a humano de la historia el 3 de diciembre de 1967 en el Hospital Groote Schuur de Ciudad del Cabo.
En esa intervención que transformó la cardiología trasplantó el corazón de Denise Darvall (quien murió en un accidente de tráfico) a Louis Washkansky, de 53 años, quien padecía una enfermedad coronaria incurable.
Se graduó en medicina en la Universidad de Ciudad del Cabo y se especializó en la Universidad de Minnesota (Estados Unidos).