El presidente de la República Juan Manuel Santos nombró en su gabinete al munguiero Amylkar David Acosta Medina, nuevo Ministro de Minas y Energía Pertenece al partido Liberal y ha sido concejal,
diputado, senador, docente universitario, conferencista, escritor y consultor internacional.
Acosta Medina estudió economía en la Universidad de Antioquia en Medellín, donde se convirtió en uno de los más destacados líderes estudiantiles, siempre promoviendo la participación dentro del Partido Liberal.
Recién egresado de la universidad, obtuvo un escaño como concejal de Medellín en 1974 y hasta 1976, posteriormente se vinculó como profesor universitario.
En 1979 se traslada a la Universidad de La Guajira, y en 1982 es elegido concejal de su natal Riohacha, a la vez que pasa a presidir la Cámara de Comercio de la ciudad.
En 1986 es elegido diputado de la Asamblea de La Guajira y dos años después, debido a su experiencia académica en cuanto a temas energéticos es designado Presidente de la Compañía Colombiana de Gas.
En 1990 se convierte en Viceministro de Minas y Energía y un año después es elegido Senador con el respaldo del liberalismo de La Guajira. Fue reelecto en 1994, correspondiéndole presidir el Senado de Colombia entre 1997 y 1998, año en que es reelecto por última vez.
Tras dejar el Congreso en 2002 se convierte en uno de los más grandes escuderos de Horacio Serpa y se mantiene activo como líder de su partido desde la academia, enfocándose como siempre durante su carrera en el debate energético del país.
Acosta Medina buscaba ser el candidato oficial del Partido Liberal para competir por la Gobernación de La Guajira en las elecciones del 28 de octubre de 2007, pero el Director Nacional del partido César Gaviria designó al dirigente Miguel Murgas para esta responsabilidad, por lo que los seguidores de Acosta se encuentran enfrentados con la oficialidad del liberalismo.
El 4 de julio de 2009 fue anunciado como Jefe Nacional de Debate de la campaña presidencial de Alfonso Gómez Méndez.
Hace unos días fue condecorado por la Asamblea de La Guajira, por ser un hombre de talla nacional y dejar bien en alto el nombre del departamento.
Este nombramiento cayó muy bien en los círculos políticos, sociales y en la comunidad en general, porque para muchos sería una importante oportunidad para resolver los problemas que a cada rato se le presentan al departamento y que son resorte de esa cartera.
Como es el problema del combustible. Los guajiros sufren con el aumento del precio, producto del desabastecimiento; ya que Venezuela suspende la entrega del inflamable y el departamento queda a expensa de los contrabandistas que venden por pimpinas a muy alto costo y este incremento se siente en la canasta familiar de todos los guajiros.