Santa Marta:se cuida, no se cierra

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger

Santa Marta, la magia de tenerlo todo: es una ciudad de 500 años, que amanece con el sol en la Sierra Nevada y se recuesta en el mar como si la naturaleza hubiera decidido concentrar aquí su mejor versión. Santa Marta no es solo un destino turístico; es una experiencia cultural, histórica y ambiental que define parte de la identidad del Caribe colombiano.

Por eso, cuando el país y el mundo leen noticias sobre cierres del Parque Tayrona por razones de seguridad, el asunto no es local. El Parque Tayrona no es un atractivo del turismo samario: es uno de los símbolos naturales más potentes de Colombia. Y su protección es incuestionable. Pero también lo es la necesidad de preguntarnos si, ante una situación conocida y prolongada, la única respuesta posible era el cierre.

Si el problema era estructural, si las alertas existían, si la situación territorial venía siendo advertida por autoridades y comunidades, ¿por qué no optar por una estrategia de recuperación integral y normalización progresiva? ¿Por qué no intervenir con presencia institucional sostenida, coordinación entre fuerzas de seguridad, autoridades ambientales y comunidad local, en lugar de trasladar el impacto a la imagen del destino?

Cerrar puede ser necesario en un momento puntual. Pero gobernar implica anticipar.

Santa Marta no puede depender de decisiones reactivas cuando hablamos de su principal activo natural. La seguridad y la conservación son fundamentales, pero también lo es la gestión estratégica del territorio. Tayrona no es un parque aislado; es un ecosistema social, económico y cultural que conecta con comunidades, operadores turísticos, guías, transportadores y familias que dependen de su funcionamiento responsable.

La buena noticia es que, a pesar de la coyuntura, Santa Marta sigue siendo vista a nivel nacional e internacional como un destino privilegiado. La narrativa dominante en medios y plataformas de viaje continúa destacando la combinación única de historia, mar, montaña y biodiversidad. La ciudad mantiene su atractivo. La pregunta es cómo consolidarlo. En hora buena, el despliegue en la Feria de Anato, que adicional a los stands de ciudad y departamento incluye el de Cotelco,

El turismo del siglo XXI no solo se mide por belleza, así seamos el país de la belleza, se mide por capacidad de gestión. Los destinos más sólidos no son los que no enfrentan dificultades, sino los que saben resolverlas con transparencia, planeación y coherencia institucional. Santa Marta tiene la oportunidad de demostrar que es un destino maduro, capaz de preservar sus tesoros naturales mientras garantiza orden, seguridad y sostenibilidad.

Este es el momento de reforzar la presencia del Estado en el territorio, de fortalecer la articulación con Parques Nacionales, de escuchar a las comunidades locales y de diseñar una política de largo plazo que no dependa de picos de crisis. El mundo no exige perfección; exige confianza. Y la confianza se construye con acciones sostenidas, no con improvisaciones.

Santa Marta no es solo el Tayrona. Es su Centro Histórico renovado, su bahía, su gastronomía, su oferta cultural, sus rutas hacia la Sierra y la Ciudad Perdida. Es un destino diverso que puede y debe diversificar su narrativa. Pero el Parque Nacional Tayrona indiscutiblemente es su joya más visible, y las joyas se protegen con inteligencia.

Este no es un llamado al dramatismo, sino a la responsabilidad. Preservar no significa paralizar. Preservar significa gestionar con visión. Si la situación era conocida, la respuesta debió ser estructural. Si queremos que Santa Marta sea referente nacional e internacional, debemos asumir que el turismo es política pública, no coyuntura.

La esperanza no es ingenuidad. Es decisión.

Ajá Leo, ¿y hoy qué?

Hoy, defender a Santa Marta como destino, exigir gestión estratégica del territorio y entender que el verdadero paraíso no es el que se cierra, sino el que se cuida con visión de futuro. Sea la feria de Anato una oportunidad para hacerlo, la invitación es a visitar nuestro stanes.

 

Columna de Opinión e-mail: leonorconsuelogomez@gmail.com

Síganos en nuestras redes