Por la soberbia, rechazamos la acción de Dios
Les dijo otra parábola: «El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo». Todo esto dijo Jesús en parábolas a la gente, y nada les hablaba sin parábolas, para que se cumpliese el oráculo del profeta: ‘Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo’.
Reflexión: El cristiano debe acoger el Reino de Dios desde la sencillez y la humildad porque en la soberbia Dios no puede actuar y se echa a perder toda la vida de la gracia que él nos ofrece.