La fuente de las cuatro caras: un monumento ahogado en la indiferencia

Columnas de Opinión
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La Fuente de las cuatro caras o de las cariátides ubicada en el Parque de Bolívar y frente a la Alcaldía Distrital de Santa Marta traída desde Génova (Italia) en 1.845 e inaugurada en 1.848, representa simbólicamente la diversidad humana, las estaciones de otoño y la abolición de la esclavitud.


Son cuatro gárgolas o rostros orientados hacia los puntos cardinales simbolizan la raza humana, mientras que la figura superior de Perséfone representa la fecundidad y la primavera.

Lamentablemente, este monumento ha sufrido un deterioro crónico convirtiéndose en un foco, de basura frecuentemente en baño público evidenciando un grave abandono.

Aunque se han realizado jornadas de limpieza y promesas de restauracion, el monumento enfrenta constantes desafíos de vandalismo y falta de sentido de pertenencia y cultura ciudadana.

La indiferencia histórica de las administraciones locales hacia la fuente de las cuatro caras refleja falta de valorización del patrimonio cultural y paisajístico urbano.

A menudo, la priorización de obras de infraestructura funcional sobre la conservación de Hitos Monumentales ha dejado este elemento histórico en el olvido, degradando su valor para la identidad de la ciudad.

Desde luego, que esto representa pérdida de valores culturales.

Las Fuentes públicas no son solo un elemento decorativo, sino que actúa como nodos de identidad y cohesión social.

La falta de mantenimiento a largo plazo, la omisión de intervenciones de conservación por parte de las autoridades locales, convierte un patrimonio histórico en una estructura deteriorada perdiendo su significado original.

La gestión de este tipo de fuentes, a menudo se ve superada por otras prioridades presupuestales, lo que subraya la necesidad de una labor más integral que ponga en valor la memoria histórica de la ciudad.

 
Columna: Vistazo e-mail: dioguerra@hotmail.es

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