Y hace unos días, dentro de mi labor diaria de promoción de mi amada ciudad, se realizó un ejercicio con otros actores y otras ciudades. Más allá de competir por cuál tenía mayores atractivos o cuál era la más turística, se trataba de establecer la mejor forma para enamorar a un viajero para que priorice nuestra ciudad o región; porque el tiempo es lo único que es finito… llega y se va, por ello la importancia de elegir bien en lo que lo vamos a gastar.
Pero el tema no es el tiempo es Santa Marta. Se nos pidió priorizar cinco atractivos turísticos y por azares el primer turno fue el mío, elegí los atractivos teniendo en cuenta las diferentes clases de Turismo:
Por el Turismo Histórico elegí la Quinta de San Pedro Alejandrino, un museo extenso, al aire libre, con la connotación de que ahí murió el Libertador de la América, pero además con una muestra permanente y otras temporales de las expresiones artísticas. Hoy cuenta con una exclusiva cafetería, y por qué no pensar en que sus guías y personal de servicios, estén caracterizados con vestidos de época, sería un plus.
Por el Turismo Cultural elegí el Museo de Oro y la Casa de la Aduana, que, junto con un recorrido a pie por el Centro Histórico, pasando por la primera Catedral de tierra firme y disfrutando de la oferta cultural del Teatro Santa Marta, permite una exploración única, más aún cuando se concluye en la bahía para disfrutar de un atardecer de ciudad histórica.
Por Turismo de Aventura, elegí la caminata de dos horas en el Parque Natural Tayrona, llegando, después de adentrarse en un bosque seco, a Cabo San Juan, un lugar que se queda en ti; pero qué tal que hubiese mencionado el recorrido en flotadores vía al mar en el Río Don Diego, y visitar Tayronaca.
Por el Turismo Agro-Cultural elegí la hacienda La Victoria, un tesoro en la Sierra Nevada de Santa Marta, donde en un museo vivo, puedes disfrutar de la experiencia del café, en todo su ciclo desde el cultivo hasta el producto final. Y como ese atractivo, encontramos también el Museo del Banano, recientemente inaugurado, y que se encuentra a pocos pasos del Centro Histórico.
Por el Turismo Ecológico, me quedé sin palabras: sí, Santa Marta, tiene ciénaga, nevados, desiertos, bosque seco tropical y todo en pocos kilómetros a la redonda.
Y ya eran 5 atractivos turísticos y no había mencionado, que somos por excelencia turismo de sol y playa. Y que, además, tenemos turismo Arqueológico… pero que además nuestra cultura ancestral es viva, representada en nuestros hermanos mayores; y el Turismo Médico con una fuerza única y calificada de odontólogos, cirujanos plásticos y servicios de la salud en general; o el Turismo Gastronómico con la oferta maravillosa…o el Turismo de Lujo; y el turismo… y el turismo.
Y luego hablaron los otros … y sentí pena y alegría, sentimientos encontrados, cuando empezaron a mostrar sus atractivos, al comprobar que todos los teníamos nosotros. (excepto tal vez esquí en la nieve, aunque lo tenemos en el mar).
Es real, Santa Marta es la magia de tenerlo todo, y no debemos avergonzarnos por parecer pretensiosos, al contrario, es hora de apropiarnos con más fuerza nuestro nombre, para que, junto con nuestras otras riquezas económicas: la agricultura, la industria, el puerto y ahora el Gas, en estos 500 más, seamos además reconocidas por nuestra prosperidad y la de nuestra gente. En manos de todos nosotros está, el no equivocarnos al elegir a nuestros gobernantes. Vamos por todo.
Ajá, Leo, y ¿hoy qué hiciste por Santa Marta? En tutelar a ver si tenemos fechas para las atípicas.