Manta y el riesgo del crimen de estado

Columnas de Opinión
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El 23 de mayo Petro envió una nota donde avisaba al Congreso que el día siguiente viajaba “a la ciudad de Quito con el fin de participar en la posesión de mando presidencial del señor Noboa, y participar en reuniones de trabajo. El regreso a Colombia será el día 26 de mayo”. Petro nunca informó que viajaría a Manta ni que ese viaje sería parte de una  "agenda privada”.

El 7 de junio, un sicario atentó contra Miguel Uribe, con la mala fortuna para los organizadores de que el joven asesino sobrevivió y fue capturado. A partir de la información entregada por él, los videos recogidos en la zona, y la captura de otras tres personas vinculadas por el intento de homicidio, no hay duda de que detrás del mismo hay un plan coordinado.

De acuerdo con Carlos Eduardo Mora González, quien conducía el vehículo que transportó al sicario, el Costeño, la persona que lo contrató, tiene vínculos con el Churco, parte de una banda criminal ecuatoriana, Los Lobos, especializada en el narcotráfico y en el sicariato para socios internacionales y grupos aliados, a la que se atribuye responsabilidad en el asesinato el 9 agosto de 2023 de Fernando Villavicencio, entonces candidato presidencial en su país.

El homicidio de Villavicencio fue cometido por un grupo de sicarios colombianos contratados con ese propósito. Seis de ellos fueron capturados. Los ahorcaron el 6 de octubre del 23, en medio de una revuelta carcelaria en la cárcel en Guayaquil donde estaban recluidos. Para esa fecha, en esa prisión también estaba internado Fito, líder de los Choneros, un poderosísimo cartel ecuatoriano que trabaja con grupos criminales en Colombia, México y Perú, para traficar drogas. Según Verónica Saraúz, viuda de Villavicencio, Fito habría amenazado varias veces a su marido. En enero de 2024, Fito se fugó.

Los Lobos es una organización criminal que surgió como una escisión de Los Choneros y Fito es de Manta, la séptima ciudad del Ecuador, situada en el Pacífico, sin ningún atractivo turístico, una de las ciudades más peligrosas de Ecuador y en la que se dice que no se mueve una pluma sin que se enteren, o lo autoricen, los criminales.

Mientras tanto, distintas fuentes periodísticas ecuatorianas afirman que Petro en Manta se habría reunido tanto con políticos del movimiento de Correa como con Fito o personas de su confianza.

El 09 de junio, María Antonia Velasco, exM19 y hoy embajadora de Colombia en Ecuador, recibió una carta de Fito donde dice tener “información muy valiosa” y le pide "que me sirva de garante para mi entrega”.

El pasado domingo, Petro afirmó que "no tengo ni idea quien es el tal Fito”. Miente, por supuesto. Al menos es imposible que su excompanera en el Eme o la Cancillería no le hubieran hablado de la solicitud de Fito que llegó a la Embajada. Hace cuatro días dijo que "en Manta escribí, ese domingo, 25 [de mayo], unas treinta páginas” de un libro.

Sin embargo, ¿por qué no le informó al Congreso que iría a Manta y a "agenda privada” y solo dijo que iría a Quito y tendría reuniones de trabajo? ¿Quién pagó ese viaje y el alquiler de la casa en Manta? De lo que no hay duda es que no es razonable ni creíble que un presidente extranjero viaje a Manta ni a escribir ni a nada.

Lo cierto es que son demasiadas las coincidencias: el Churco, los Lobos, Manta como centro de las actividades delincuenciales de Fito y los Choneros, los vínculos entre grupos criminales de los dos países, probados en las actividades mafiosas de beneficio mutuo y en el asesinato de Villavicencio, la carta de Fito a la Embajada, posterior al viaje de Petro, la negativa sistemática de Petro de explicar a qué fue a Manta y con quién se reunió. Hay que expresar la cuestión con todas las letras: Miguel Uribe era el más opcional para ser el candidato presidencial del Centro Democrático, el principal partido de oposición. En su intento de asesinato hay un vínculo que lleva a grupos criminales ecuatorianos que tienen Manta como centro de operaciones. Curiosamente, Petro estuvo allá unos días antes y hay periodistas ecuatorianos que sostienen que se reunió con miembros de esos grupos. De la responsabilidad política de Petro en el crimen contra Miguel no hay duda. Pero ahora tiene la obligación de despejar cualquier duda de que ese no haya sido un crimen de Estado.


Por fortuna, en todo caso, han capturado a el Costeño. A ver si la Fiscalía hace su trabajo.

Columna de Opinión e-mail: rafaelnietoloaiza@yahoo.com Twitter: @RafaNietoLoaiza