La Inteligencia artificial (IA) es un campo de la informática que se enfoca en desarrollar sistemas que puedan realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana; pero ya en detalles persigue la IA buscar crear máquinas que puedan emular la inteligencia humana, permitiéndoles aprender, razonar, tomar decisiones y resolver problemas.
La IA utiliza algoritmos y modelos matemáticos para procesar grandes cantidades de datos, aprender patrones, permitiendo a las máquinas tomar decisiones para realizar una tarea. ¿Bueno y en donde se utiliza eso que llamamos IA?, con la respuesta que: La IA se utiliza ya en diversos campos y entre otros menciono algunos a saber cómo: Comercio electrónico: Recomendar productos, personalizar la experiencia de compra. Motores de búsqueda: Entender las consultas de los usuarios y proporcionar resultados relevantes. Asistentes virtuales: Responder preguntas, realizar tareas y facilitar la interacción con dispositivos. Traducción de idiomas: Traducir textos y conversaciones en diferentes idiomas. Diagnóstico médico: Ayudar a los médicos a identificar enfermedades y tratamientos. Vehículos autónomos: Permitir que los coches se conduzcan solos. ¿Pero bueno, y al futuro en que se usara la ya mentada IA?, buena pregunta, y la respuesta es “que en muchas, pero en muchas aplicaciones, hoy en gran parte en incertidumbre”, pero algunas de ellas serían: Recomendaciones de películas o música en plataformas de streaming, Asistentes de voz como Siri o Alexa, Filtros de spam en el correo electrónico, Reconocimiento facial en smartphones y muchas más. ¿Hoy cuantas clases de IA existen?, con la respuesta que tres, a saber: 1). IA estrecha (o débil): Diseñada para realizar tareas específicas, como reconocimiento de voz o traducción de idiomas. 2). IA general (o fuerte): Capaz de realizar cualquier tarea intelectual que un humano pueda realizar. 3). Superinteligencia: IA que supera la inteligencia humana en todos los aspectos (considero esto relativo).
Ahora bien y como interactúa la IA con el Derecho Penal, a lo cual manifiesto que ya existen Aplicaciones de IA alimentadas con solo datos Jurídicos y entre ellos de Derecho Penal, dando o emitiendo resultados en: a)Suministro de las opciones de leyes y jurisprudencia a aplicar en el caso en estudio, b) Propuestas o alternativas de solución al caso C) Creando documentos bases y demandas tipo y otras más; claro está, y esto para que no quede duda alguna, el hecho que la IA me dé o nos dé, o recomiende alguna solución no me obliga a aceptarla per se, ya que como tal debemos de ver la IA como “una poderosa herramienta digital”, pero solo herramienta al fin, la cual debe tener de manera obligatoria “la supervisión y aprobación humana”. Bueno y nos preguntamos ¿Será que todo lo de la IA en muy bueno? Con la respuesta de que aunque la IA tiene un gran potencial, también plantea desafíos éticos, como la posibilidad de sesgos en los algoritmos y la necesidad de garantizar la privacidad de los datos; teniendo en cuenta que la IA funciona y es alimentada con datos, está en los datos suministrados la respuesta al producto que se desea, y lo explico con el siguiente ejemplo: Si a un computador que tiene Un programa de IA lo alimento con todo lo que existe en el internet o mejor le permito que tome datos de manera indiscriminada en internet, la respuesta o producto puede estar contaminado con información falsa o información basura; ejemplo: Si los datos de derecho penal que toma para procesar una petición son los del mundo, a lo mejor mezclará datos de leyes de múltiples países dando un resultado mentiroso, lo cual nos obliga a desconfiar y a revisar. Soporte base del artículo: Empresa Google.
Gotitas al intelecto.
“Buena es la justicia si no la doblara la malicia”. MTT.