Error Garrafal

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger

No era una decisión difícil. Bastaba con firmar el acuerdo y confiar en que una alianza comercial sólida garantizaría la seguridad de Ucrania. Sin embargo, Zelenski mordió la mano que lo alimenta.

La imagen de la embajadora de Ucrania en Estados Unidos, cubriéndose el rostro con las manos, lo dice todo: Zelenski ha causado un daño enorme a la causa ucraniana, un daño que, además, era completamente evitable. ¿Irreparable? No lo creo. De hecho, el acuerdo comercial podría estar más cerca que nunca.

Estos errores ocurren cuando un líder no está a la altura de su cargo ni comprende la realidad que enfrenta. Zelenski no supo medir su posición en la mesa de negociación con Trump, ni tuvo en cuenta el contexto cultural. Intentar litigar sus exigencias en una transmisión en vivo, y hacerlo nada menos que en el Despacho Oval, fue un error garrafal. Para los estadounidenses, ese lugar tiene un enorme peso simbólico; es casi sagrado. No es un espacio para discutir, insultar o confrontar. Desde un punto de vista diplomático, lo que hizo Zelenski fue una ofensa grave no solo para Trump y J.D. Vance, sino para todo el pueblo estadounidense. Este error le costará un apoyo popular crucial para la causa ucraniana.

La realidad es innegable: sin el respaldo militar y financiero de Estados Unidos, Ucrania caerá en manos rusas en un abrir y cerrar de ojos. La ayuda de la Unión Europea y la OTAN, sin el liderazgo estadounidense, no es suficiente. Hay muchas razones para ello, pero una clave es la incompatibilidad logística: cada país aporta armamento con especificaciones diferentes, lo que genera serios desafíos operativos. Por ejemplo, los tanques alemanes son distintos a los franceses, complicando el mantenimiento y el suministro. Y ni hablar del apoyo financiero.

Al momento de escribir esta columna, Zelenski ya había sido expulsado de la Casa Blanca. Tal vez necesite tiempo para reflexionar sobre las consecuencias de sus actos y replantear sus próximos pasos. La realidad es clara: lo que le ofrece Trump es su mejor opción, por no decir la única.

Antes de la guerra, pocos prestaban atención a Ucrania. Sin embargo, para comprender la desconfianza de Trump, es clave recordar su historial: un país marcado por la corrupción, el tráfico de armas y drogas, y un refugio de hackers especializados en chantajes y fraudes. Un entorno que genera dudas sobre quién es realmente Zelenski y qué hace con los miles de millones que recibe. ¿Se está enriqueciendo junto a su círculo cercano? Hasta ahora, nadie le ha pedido cuentas.

Pero más allá de la política y la diplomacia, lo verdaderamente trágico es el costo humano. Miles de jóvenes mueren o quedan mutilados cada día en el campo de batalla. Las familias están devastadas y el número de niños huérfanos sigue aumentando.

Es hora de poner fin a esta barbarie. La paz debe volver a Europa.

Columna de Opinión e-mail: vivesg@yahoo.com