Solo en Dios encontramos descanso
»Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera».
Reflexión: Que nuestro propósito se oriente en buscar nuestro descanso en Dios, de este modo nos liberamos de los yugos del mundo que nos causan esclavitud y opresión, ya que si buscamos a Jesus, Él nos ofrece el descanso verdadero.