La situación que ocurre con los colados en el transporte masivo de Transmilenio se debe en forma primordial a la falta absoluta de civismo por parte de muchos habitantes de Bogotá; con seguridad que hace falta conocer el comportamiento de las personas que residen en Medellín donde hay pleno orden y colaboración al utilizar el sistema del Metro.
La seguridad en Transmilenio no es solamente responsabilidad de los vigilantes contratados para cuidar las estructuras del sistema de transporte; muchos usuarios hemos sido testigos de la nula acción de miembros de la Policía Nacional que, en lugar de evitar los colados y las acciones de delincuentes en contra de ciudadanos, se dedican a "chatear" en forma permanente con sus celulares.
También hemos visto que muchos colados escupen, son groseros y hasta amenazan con armas a las personas y personal de vigilancia privada y a los usuarios del sistema de transporte bogotano; se ha conocido de personas heridas con cuchillo por el solo hecho de oponerse a la gestión indebida de los colados.
Como ya lo hemos asegurado varias personas, los colados no valoran en forma debida su existencia y prefieren arriesgar la vida con tal de no cancelar un pasaje en el servicio de Transmilenio; además de los numerosos hechos de inseguridad los usuarios tenemos que soportar la congestión en el servicio y acciones grotescas por parte de vendedores ambulantes y los colados.
Casualmente sobre el presente tema de "los colados en Transmilenio una cuestión de cultura", el veterano periodista económico Luis Alberto Rubiano Campiño nos destacó que en el servicio del Metro, en la ciudad de Medellín, hay suficientes cámaras de identificación de alta tecnología, la policía baja a los infractores y los usuarios y la misma gente cuida el sistema, En Bogotá la gente usuaria de Transmilenio se solidariza con el hampón, el vendedor ambulante y el colado, con la creencia absurda que así se protesta contra el sistema de transporte de la ciudad capital. Los comparendos en Medellín para los colados en el sistema Metro se cumplen y no son un saludo a la bandera.
En definitiva, en materia de cultura y civismo, los habitantes de Medellín nos dan una excelente lección y los problemas del Transmilenio cada día serán peor si no se acaba con los colados, la inseguridad: lo mismo que la falta de cultura y civismo: el servicio de vigilancia y prevención del delito por parte de los miembros de la Policía Nacional debe ser efectivo y que sus integrantes dejen de usar el celular en forma permanente.