Nicolás Maduro: Acobardado y acorralado con su caterva de criminales

Columnas de Opinión
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“Ver una injusticia y no hacer nada, es no tener valor” (Confucio)

La comunidad internacional fija sus ojos ante la decisión tomada por la autoridad electoral de una manera absurda y vergonzosa en convalidar el fraude  en los comicios del 28 de julio de 2024 y hoy, tres meses después, ante la indiferencia de muchos que lo acolitan, el mundo observa impávido e impertérrito sin saber aún cuál será el resultado final.

Es por ello que a pesar de la actitud heroica de la oposición y de sus líderes Edmundo González y María Corina Machado, gran parte del mundo político democrático abriga la esperanza de que antes del 10 de enero de 2025  se cumpla una transición pacífica en la vecina república y así poner fin a esta ignominiosa página de vejámenes cometidos por el régimen.

Luego de más de veinte años usufructuando el poder por parte de los herederos de Hugo Chávez, el régimen ha perdido el apoyo popular de quienes creyeron en la veleidades que le prometieron y hoy vapulearon a esos bandidos con  una paliza en las urnas, al punto que todos los observadores políticos internacionales que participaron como veedores han coincidido en el arrasador triunfo de la oposición, entre ellos el Centro Carter, que entregó a la OEA el soporte probatorio documental donde certifica que el candidato Edmundo González obtuvo el 67% de los votos, contra el 31% de Maduro.

Hoy, tres meses después del fraude, los regímenes de China, Rusia, Irán y Cuba han reconocido la infame victoria del dictadorzuelo caribeño, y de manera pusilánime los presidente Lula da Silva y Gustavo Petro se niegan cobardemente a aceptar la apabullante derrota de Maduro y continúan dando muestras de una fragilidad democrática en sus pensamientos libertarios, quedando solos y haciendo el ridículo mundial, máxime cuando siguen insisten que el régimen debe mostrar las acatas, que nunca aparecerán, porque ya la oposición las mostro al día siguiente de las elecciones.

Es menester refrescar la memoria poblacional de aquellos bizcos que miran hacia otro lado, desconociendo que millones de venezolanos zapatearon las calles de su patria y siguen exigiendo  el respeto de la voluntad popular, reclamos que no han cesados, aunque miles de protestantes han sido encarcelados y torturados salvajemente y procesados como los más tenebrosos criminales, todo orquestado por un oscuro  ex capitán del ejército venezolano llamado Diosdado Cabello, a quien los Estados Unidos tiene procesado por narcotráfico, quien funge como comandante del denominado Cartel de los Soles, -cofradía mafiosa conformada por oficiales de alto rango, desde la época gloriosa de Chávez-, al punto que Edmundo González se vio forzado a emprender un viaje al exilio en España, mientras la Juana de Arco de la modernidad, -María Corina Machado-, sigue en suelo venezolano, a escondidas claro, pero dando la brega y con fuerza y determinación grita a los cuatro vientos, que allí seguirá y acompañará al ganador de las elecciones a su posesión el 10 de enero de  2025 cuando el candidato ganador de esas elecciones jure como presidente de la República de Venezuela.

Como es bien sabido, una rata acorralada y sin tener para dónde coger, debe elegir entre una sola opción, que es atrincherarse en su madriguera y seguir alimentando la estupidez de quienes aún creen en él, con la intención de que su pueblo se vuelque en una lucha fratricida y así obtener dividendos en pro de que alguien le lance un salvavidas para ponerse a salvo, cosa bastante difícil, porque nadie se enterrará con él, así que Maduro se tendrá que abrir del parche, por las buenas o a las malas.

Columna de Opinión e-mail: jmartinnoriega@hotmail.com

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