Después de ocho meses de gobierno, que equivalen a casi a una cuarta parte del periodo de los alcaldes en Colombia, hay que preguntarle al alcalde Pinedo cómo va Santa Marta. Terminado el circo de las Fiestas del Mar pasadas, ya es hora de que comparta con la ciudadanía el cronograma de proyectos que llevará a cabo su administración y como impactan estos la celebración de los 500 años de Santa Marta; y que, con base en sus proyecciones, nos diga qué clase de celebración podemos esperar para los 500 años: ¿Tiraremos la casa por la ventana o solo tiraremos la ventana por la casa?
Es posible que a pesar de querer celebrar por lo grande en la fecha que es, esto no se pueda. Por ejemplo, si el proyecto de acueducto y alcantarillado exige romper calles, meter tubos, entre otras, la ciudad podría estar en obra negra. Coincido con los samarios que piensan que la primera prioridad son las obras civiles pendientes que la comunidad necesita y demanda. Y si la ciudad va a estar en obra negra, tal vez lo mejor es una celebración de muy bajo perfil, y hacer una grande cuando estén listos el acueducto y el alcantarillado y demás. Veo mucha conversación y reuniones, mucho tilín tilín y nada de paletas. ¿Cuándo pasamos de la carreta y de las fotos a la ejecución?
Preocupante si todavía está estudiando la problemática o está en fase de planeación después de haber sido cabildante y haberse postulado por supuestamente conocer las necesidades de la ciudad. En campaña anunció una solución de 450 mil millones, promesa que consideré temeraria e irresponsable, y que dio la impresión de que la solución estaba a la vuelta de la esquina; era cuestión de soplar y hacer botella. El Man del Agua 2.0. ¿Y?
El secretario de gobierno fue la cabeza visible del programa Cómo Vamos, que creo evolucionó a Pro Santa Marta o algo así. Con indicadores socio-económicos mostraban el engaño y la incompetencia del extinto movimiento Fuerza Ciudadana. Se pregunta uno si los indicadores solo eran buenos para los bandidos de antes y para joderles la vida y ya no son buenos o no aplican.
Supuestamente los bandidos de Fuerza Ciudadana no sacaban adelante proyectos porque no los quería ni la mamá y nadie les paraba bolas en Bogotá. ¿Y ahora? Pinedo tiene en el bolsillo a la gran mayoría de los congresistas, Carlos Vives le convoca a Raimundo y a todo el mundo, Sergio Díaz Granados dice que pone el billete. Su sobrino José Pinedo Campo le dejó una ley con recursos de la Nación para la celebración de los quinientos años. ¿Entonces?
A ver alcalde, organicémonos y pongámonos serios. Ya lo cogió la noche, y sería inaceptable que nos pongan a elegir entre las obras civiles o la celebración de los quinientos años, si es que las obras civiles no estarían listas. Como afirman muchos samarios, uno recibe visita e invita gente a la casa después de poner la casa en orden. Uno nunca quiere pasar la vergüenza de que la visita se quede jabonada porque se acabó el agua o que se desborde el inodoro y se riegue lo que sabemos por todo el baño.
Conozco personalmente o por referencia a algunos de los que conforman su equipo, y sé que son personas serías y competentes, así que el problema no es por ahí. ¿Cuál es el problema? ¿No funcionan bien como equipo? ¿Comunicación? ¿El director de orquesta no sirve?
Alcalde Pinedo, usted es el director y responsable de la orquesta y de que toque bien. Es hora de que comience a tocar algo para que comience el baile y nos animemos a bailar.