A Petro le hicieron una película, que creo que nadie ha visto, pero nadie le ha sacado una canción. Entonces se me ocurrió, que tocaba hacer algo para corregir ésta inexcusable omisión histórica. Un personaje de semejante relevancia universal, merece no solo una canción sino ríos de tinta, prosa y poesía, para exaltar sus logros, sus ideas transformadoras, su genialidad.
Los tiempos no me daban, entonces, me vi obligado a hacer una adaptación de La Bicicleta de Carlos y Shakira. De pronto Carlos se ofende, pero es primo y estoy seguro me perdona. Aquí va con todo el aprecio, para el señor presidente de la República de Colombia, salvador del planeta y de la humanidad, y colonizador del universo. Si se me quedó algo por fuera, presento excusas. Y sin más, aquí va:
Quiero ser Putín, presidente vitalicio de la gente. No puedo dormir, cafeinado, quiero ya Constituyente.
A mi manera, bien perturbado, veo golpes blandos por doquier y en todos lados. Con cada entuerto, acorralado.
Unas propuestas que les presenté, están hundidas y ya no hay mecato. Para aprobarlas ya no sé qué hacer, lo siento por ti, lo siento por ti.
Esas propuestas donde prometí, la vida eterna y mucho trabajo. Y hace rato quiero tú pensión, lo siento por ti, lo siento por ti.
Puedo ser feliz, gobernando entre tanto incompetente. Yo lo quiero así, activistas, marihuanos, delincuentes.
A mi manera, ahora rambado. Que llego tarde, que no llego, estoy mamado.
Los carrotanques que yo prometí, fue un tumbe grande y me lo sacaron. Lo siento por ti, lo siento por ti.
A Francia Márquez yo le prometí, un ministerio y mucho mecato. Pero la corte se lo tumbó, lo siento por ti, lo siento por ti.
Lauri es la favorita, la que manda ella sola. Se mueve como quiere y nadie la controla. Tiene a Petro del cuello, que parece una soga. Y pone, quita y dice todo lo que se le antoja.
Armando Benedetti que conoce la historia. Consigue chamba fácil para no abrir la boca. Le gusta Venezuela y ahora le gusta Roma. Le suena un ministerio, pero no se lo aflojan.
Petro, llévame en tu pimpicleta. Óyeme, Petro, llévame en tu pimpicleta. Si son pimpinas y una bici, no me importa. Desde La Guajira hasta el Amazonas.
Que todos dicen, Petro, llévame en tu pimpicleta, pa que tumbemos más billete en las maletas. Que, si algún día la Fiscalía nos cuestiona, llamamos la calle y se soluciona.
A mi manera, bien perturbado, el desgobierno se siente por todos lados. Los delincuentes, cogobernando.
La economía que les prometí, es un desastre, los estoy clavando. Si no hay trabajo que vamos a hacer, lo siento por ti, lo siento por ti.
La vida eterna que les prometí, las EPS las estoy quebrando. Y si te mueres que vamos a hacer, lo siento por ti, lo siento por ti.
Petro, llévame en tu pimpicleta. Óyeme, Petro, llévame en tu pimpicleta. La corrupción de tú gobierno nos ahoga, desde La Guajira hasta el Amazonas.
Petro, llévame en tu pimpicleta. Corrupción, decrecimiento y desgobierno. Que si te caes es por bandido y no otra cosa, violaste los topes y esa es la cosa.