¡Huy! que bueno, estoy alegre me regalaron unas tejitas o láminas de eternit para arreglar mi casita, y a mí me dieron platica en cantidad de cincuenta mil pesos por el voto y a mí me ofrecieron un contratico, y a mí me pagaron “una estadía” temporal con “Lola la encantadora”, muchacha de bellos atributos que vende sus servicios en el burdel “El Complaciente”, y a mí me ofrecieron un puestico para mi hija, y a fulanito dizque le van a dar una moto…
Nuestra carta superior en su artículo 40 estable el votar como un derecho a participar en la conformación , ejercicio y control del poder político; este derecho como tal no es omnímodo y está limitado a que la opción de votar sea licita, y cuando se vende el voto se cae en la ilicitud cometiéndose el delito.
Nuestras regiones y departamentos necesitan de personas que los representen y que no estén comprometidas con esta práctica ilícita, a fin de que opere y se de una elección de candidatos justas que garantice la real democracia, permitiendo así que el gobernante “como no gasto mucho” pueda realizar un trabajo de contratación ( por ejemplo) ecuánime sin que se de la necesidad de recuperar - claro que disfrazada - la inversión que realizo para hacerse elegir, lo cual garantizaría una mejor gestión de su parte y el manejo ecuánime del dinero ajeno para las obras y proyectos.
Columna: Derecho Penal
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