Tiar: grito al vacío

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Escrito por:

José Lopez Hurtado

José Lopez Hurtado

Columna: Opinión

e-mail: joselopezhurtado13@yahoo.es

La más cercana oportunidad de activar el TIAR, frente a un conflicto bélico real, se presentó en 1982, durante la guerra de las Malvinas.

La decisión de Estados Unidos de apoyar a Gran Bretaña, abortó esa posibilidad, y al decir de los expertos –opinión que compartimos--, pulverizó desde entonces, el sistema común de defensa continental que intentó ser el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (1948), surgido en la entrañas de la Guerra Fría.

Durante su existencia institucional de 70 años, entre tanto, ha sido convocado en más de una decena de oportunidades, sin que en ninguna de ellas, se haya desbordado el discurso retorico de conveniencia, de quienes lo postulan. El convenio involucra un fuerte componente militar, igual que su homólogo de la OTAN. Ni en eventos de significativa gravedad para la región, como la crisis de los misiles en 1962, la guerra entre Honduras y el Salvador en 1969, y el propio ataque a las Torres Gemelas de S-11- episodio que motivó el retiro de Méjico del organismo, al ser requerido por EUA para habilitarlo-, ha podido mostrar su bondad, ni en ejercicio del art. 3º, (el de la legitima defensa continental ),ni del art. 8, que compromete a los países firmantes a tomar represalias económicas o diplomáticas conjuntas, contra el país agresor, de ser aprobado por la mayoría de sus miembros. El uso de la fuerza, -ratio última-, como se infiere del espíritu del Tratado, sin embargo, se reserva a la consideración de cada país.

La falta de resultados para el caso venezolano, del Grupo de Lima, pasando por los diálogos interminables con sectores minoritarios e insignificantes de la oposición, y hasta por la fallida propuesta de la “Fórmula Arria “(José López Hurtado-sept.28 /18, Diario El Heraldo de Honduras), obliga en el seno de la OEA, a que se invoque la aplicación –que no reactivación, en nuestro sentir-, del vetusto  instrumento, por el peligro que representa para la paz de América , “ la usurpación, la supuesta  presencia de grupos terroristas, la migración y el narcotráfico “.

Para que el convenio multilateral sea eficaz en sus resultados –estimamos-, debe ser ajustado a los tiempos actuales, lo que de por si conlleva, una necesaria redefinición de sus términos.

Paradójicamente, el país que lo deslegitimó hace más de 30 años, hoy, entre bambalinas, está urgiendo que por fin, sea utilizado.

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