El resultado de las marchas

Editorial
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Colombia vive una situación crítica por el prolongado tercer pico de la pandemia de Covid-19, que lejos de mejorar se agrava con récords consecutivos de fallecimientos que tienen al país al borde de la escalofriante cifra de más de 100.000 muertes.

Desde el 9 de junio, el país registra más de 550 muertes diarias que están relacionadas con un aumento de los contagios, atribuidos a las aglomeraciones, protestas y marchas, suspendidas este martes por el incremento de las muertes que ya muestra una tendencia de meseta e incluso los promedios móviles se siguen incrementando; no se observa todavía una tendencia de descenso y eso también es porque se tiene una positividad de las más altas.

La tercera ola, que se prolonga desde mediados de abril, tiene comprometidas las unidades de cuidados intensivos, muchas de ellas al límite de su ocupación con pacientes entre los 50 y los 69 años que representan además la mayor cantidad de víctimas mortales diarias.

Una de las situaciones más críticas, la vive Cali epicentro de las protestas financiadas por el narcotráfico y la guerrillas, siendo la tercera región más afectada por la pandemia con 293.384 infecciones de las 3.802.052 confirmadas en el país.

Colombia vive una prolongación de un tercer pico que no se sabe a ciencia cierta hasta cuándo se puede llegar y se tiene una petición de camas pendientes de asignar en las unidades de cuidados intensivos; las manifestaciones sociales rompieron todas las barreras de contacto y hacen que el virus circule mucho más, afectando principalmente a la población que no está vacunada.

Desafortunadamente la tendencia de hospitalización hoy en pacientes de cuidados intensivos ha ido girando en pacientes mucho más jóvenes, por debajo de 55 años, mientras en la población que ya está vacunada, la población de los 60 años que ya llegó a su segunda dosis de vacunación, ha ido bajando la ocupación, gracias a Dios..

El panorama también es alarmante en Medellín, la segunda región con más contagios, donde la ocupación de las UCI supera el 95 %. Las personas más vulnerables en esta ola de la pandemia fueron priorizadas en las etapas 2 y 3 del Plan Nacional de Vacunación, pero se atribuye a un problema de comunicación y a las noticias falsas el hecho de que el 40 % o 50 % de los pacientes que están muriendo es precisamente el porcentaje de adultos de entre 50 y 69 años que han desistido de vacunarse.

Colombia ha aplicado 13.024.786 vacunas contra el coronavirus, de las cuales 3.830.413 son segundas dosis, y recibió un lote de 480.000 vacunas de Janssen, que requiere una sola aplicación y permitirá acelerar la inmunización en las regiones más apartadas y de difícil acceso, y además se prolongará hasta las 12 semanas la aplicación de la segunda dosis a quienes recibieron la vacuna de Pfizer, lo que permitirá ampliar de manera extensa la capacidad de vacunación en la población más joven, que todavía no ha sido priorizada.

Sin embargo, la vacunación no es suficiente mientras los contagios sigan en aumento, y la solución no es una nueva cuarentena, como sugieren algunos sectores, ya que el país está en un punto muy distinto de la emergencia sanitaria, que no se resuelve encerrando a las personas porque también hay un cansancio pandémico.

Se tiene que llegar a un punto de equilibrio donde el ciudadano de a pie sepa que se tiene que seguir cuidando, que tiene que guardar el distanciamiento y que si no es necesario salir de casa, no lo haga, con el fin de que evite una transmisión.


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