Samaria que fue testigo recuerda atentados del 11S en EEUU

Gail Teherán, samaria que reside en Estados Unidos.

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Conozca la experiencia que vivió Gail Teherán, una samaria que trabajaba muy cerca del lugar de los hechos el 11 de septiembre de 2001.
Por Daniela Peñarredonda
Redacción EL INFORMADOR

Gail Teherán, una samaria que lleva cerca de treinta años en Estados Unidos recuerda los atentados del 11 de septiembre de 2001 que cambiaron la historia del país. Durante los ataques se encontraba cerca del World Trade Center y alcanzó a ver el segundo avión estrellarse con una de las Torres Gemelas.
En entrevista con EL INFORMADOR narró los momentos de angustia que se vivieron en la mañana de ese martes. Gail trabajaba en el Jacob Javits Center, Centro de Convenciones de Manhattan, muy cerca de las torres.

“Yo estaba trabajando con una compañera en la puerta del building, veo que viene una patrulla, atrás viene otra. Nosotros en esos momentos pensábamos que estaban atracando a un (…) que quedaba a la vuelta y lo atracaban a diario. De pronto vemos que vienen muchas ambulancias seguidas y ya todas llenas de polvo, mucha policía”, narró Gail Teherán.
Poco a poco el polvo y el humo inundaban las calles cercanas al epicentro del ataque. En esos instantes fue testigo del segundo impacto.

“Yo alcancé a ver el segundo avión; cuando yo miro, es el segundo que va y choca con la segunda torre. Fue impresionante, una cosa de impacto. Todo el mundo corrió, eso fue impresionante. Yo corrí y entré a mi locker, cogí mi cartera y empezó la policía a evacuar. El aire estaba pesado, había mucho humo, no se veía del polvo”, indicó Teherán.
Lo que más le causó impacto fue ver a las personas que no pudieron evacuar lanzándose de las torres, “eso me quedó en la mente, no se me va a borrar nunca”. Fueron escenas dramáticas las que se vivieron en la mañana del 11 de septiembre del 2001 en Manhattan.
Los escombros y el polvorín rodeaban el sector del bajo Manhattan.
Los escombros y el polvorín rodeaban el sector del bajo Manhattan.

Los hechos ocurridos ese día quedaron marcados para siempre en la mente de centenares de personas que ese día corrían por las calles aledañas al World Trade Center.

Su cuñada se salvó

Muchas historias se han conocido de personas que ese día iban tarde para el trabajo y lograron salvarse de la tragedia. Fue el caso de una cuñada de Gail, una mujer que trabajaba en el piso 54 de la Torre Norte, lugar del impacto del vuelo 77 de American Airlines que se estrelló a las 8:46 a.m.
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“Se salva porque ese día mi suegra la llevó a llevar a las niñas al colegio, se les hizo tarde. Mi suegra la deja en el subway que se conectaba directamente con las torres; cuando ella salió, esa cantidad de gente que corría la tumbó”. La angustia acogió a la familia del esposo de Gail debido a que solo hasta las 9:00 de la noche de ese día lograron encontrar a su cuñada en un hospital, con una pierna fracturada.

El miedo después del atentado

Para los ciudadanos estadounidenses, el ataque de las Torres Gemelas causó miedo de manera generalizada y desconfianza hacia cualquier persona musulmana, por miedo a que se tratara de terroristas. Sin embargo, para Gail, el pueblo estadounidense se unió más tras estos ataques.

El lugar tras el atentado

La hoy llamada Zona Cero, lugar donde se erigían las Torres Gemelas, días después del atentado seguía siendo un lugar de caos. Los escombros y las personas que ayudaban en las labores de búsqueda de cadáveres eran el diario transcurrir en esa zona.
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El edificio Jacob Javits Center en el que trabajaba Gail Teherán se convirtió en lugar de reclutamiento para voluntarios. De acuerdo con su testimonio, centenares de personas llegaban al lugar dispuestas a ayudar en el epicentro del atentado. De igual forma también fue un centro de acopio para ayudas humanitarias.

En la zona era impactante el olor nauseabundo que días después emanaba del lugar del atentado debido a los cuerpos que se encontraban atrapados entre los escombros.


De acuerdo con cifras oficiales, los servicios de rescate y limpieza estuvieron trabajando durante 230 días después del 11 de septiembre. En mayo de 2002 terminaron las labores de limpieza, se lograron recuperar 291 cadáveres y más de 20 mil restos humanos. Las labores de identificación de las victimas se han extendido hasta la actualidad; cerca del 40% de los fallecidos no ha sido identificado.

"Todo el mundo corrió, eso fue impresionante. Yo corrí y entré a mi locker, cogí mi cartera y empezó la policía a evacuar. El aire estaba pesado, había mucho humo, no se veía del polvo”



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