La Perla de América de Santa Marta se tiñe de tonos cálidos mientras el sol se oculta en el horizonte, dejando una estampa inolvidable para locales y visitantes.
La brisa caribeña y el cielo pintado de rosas y naranjas hacen de este atardecer una muestra más de por qué Santa Marta es reconocida como una de las ciudades con las mejores puestas de sol.