En Santa Marta, la situación de los parques públicos se ha convertido en un triste reflejo de la falta de cultura ciudadana y la permisividad de las autoridades locales. Bancas partidas, basura esparcida por doquier y áreas verdes descuidadas son escenas comunes en espacios que deberían ser centros de recreación y esparcimiento para la comunidad.

Las jardineras del parque Bolívar están convertidas en un depósito de escombros, en vez de cumplir con su función de albergar zonas verdes.

En el parque de María Eugenia las basuras a su alrededor constatan la urgencia de tomar medidas urgentes para cambiar este panorama.



Estos lugares, si se mantienen en condiciones óptimas, pueden contribuir al bienestar colectivo y fortalecer el sentido social.



Las jardineras del parque Bolívar están convertidas en un depósito de escombros, en vez de cumplir con su función de albergar zonas verdes.