Fiesta del Mar: 60 años de historia

‘Pepe’ Alzamora, fundador de la Fiesta del Mar, junto a su galería de reinas.

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José ‘Pepe’ Alzamora, creador de la Fiesta del Mar, rememora cómo nació el evento más representativo de Santa Marta, el mismo que hoy llega a sus seis décadas.

Por: Daniela A. García G.
Redacción EL INFORMADOR

Un día cualquiera del año 1956, llegó a las manos del samario José ‘Pepe’ Alzamora, exnadador y experimentado hombre de mar, un ejemplar de la revista Zona Bananera. Esa edición contenía un artículo que sugería que Santa Marta debía tener su propia fiesta: Un festival del banano.

¿Un festival del banano en Santa Marta?, se preguntó ‘Pepe’. ¡Con las bahías que tiene la ciudad lo que se debería organizar es una competencia de deportes náuticos!, se respondió a sí mismo. Desde entonces esa idea quedó rondando en su cabeza…

Un sábado de ese mismo año salió a la playa y vio un grupo muchachos, de entre 15 y 17 años, apostando a nadar hasta cierto punto. Sentado en la antigua pista de patinaje, que quedaba en la Bahía, miró con entusiasmo la diversión de los colegiales. Al final les propuso hacer una competencia conformando dos clubes: Los Delfines y Los Tiburones. Los ganadores tendrían la oportunidad de obtener entradas a los teatros de moda; desde luego los chicos aceptaron.

El 29 de julio de 1956, en el marco de la celebración de los 431 años de fundación de la ciudad, ‘Pepe’ alquiló un equipo de sonido y cuatro parlantes en el antiguo mercado, ubicado cerca de la iglesia San Francisco; luego amarró las cornetas a unas palmeras que estaban en la Bahía y empezó a atraer a la gente que pasaba por el lugar con las melodías de los temas ‘La barca’ y ‘El reloj’ de ‘Lucho’ Gatica.

Una vez que tuvo cautivado al público, él como organizador dio inicio a las competencias de 100 y 400 metros libres y 100 metros espalda, entre los integrantes de Los Delfines y Los Tiburones, que luchaban por ganar boletas para los teatros Variedades, La Morita y Santa Marta.

Mientras ‘Pepe’ narraba las diferentes competencias, un oficial vestido de blanco miraba atentamente todos sus movimientos. Terminado el evento, el hombre se acercó y le dijo:

- Lo felicito, le quedaron muy agradables las competencias.

- Muchas gracias, señor. Soy ‘Pepe’, ¿usted es?

- Soy el nuevo capitán de Puerto de Santa Marta, Francisco Ospina Navia.

- Bienvenido, ‘Capi’, a Santa Marta.

- Sabe una cosa, amigo ‘Pepe’, a mí siempre me han gustado los deportes náuticos.

- Vea, ‘Capi’, en esa casa tipo española que usted ve allá, ahí vivo yo.

Un Festival Acuático Nacional precedió a la Fiesta del Mar

Tras su primer encuentro, ‘Pepe’ y ‘El Capi’ se sentaban todas las tardes a hablar de sus gustos por el mar y los deportes náuticos. De esas tantas tertulias surgió la idea de organizar un Festival Acuático Nacional, que se llevó a cabo el 12 de octubre de 1958, en el marco del Día de la Raza, y que fue el padre de lo que hoy se conoce como la Fiesta del Mar.

El festival estuvo lleno de deportes relacionados con el mar, desde natación, esquí acuático, hasta disciplinas autóctonas con los pecadores de Gaira y Taganaga, en los que participaron clubes de diferentes ciudades del país.

Al mismo estaban invitados los clubes Los Lagartos de Bogotá, San Silvestre de Barrancabermeja y Laguna del Miedo de Bucaramanga, así como nadadores de Antioquia, Cartagena y Barranquilla.

En las disciplinas de pesca participaron clubes Cartagena, Barranquilla y Santa Marta. En las categorías de deportes autóctonos, estuvieron pescadores de Puebloviejo, Ciénaga, Gaira, Taganga y Santa Marta.

EL INFORMADOR, que entonces tenía menos de tres meses en circulación, le dedicó tres páginas al evento.

“EL INFORMADOR, sin querer queriendo, abrió la ventana de lo que más tarde fue la Fiesta del Mar”, recuerda ‘Pepe’ sentado en la terraza de su casa.

Y es que ese ejemplar del periódico llegó a las manos de un periodista y empresario samario que para entonces estaba radicado en Bogotá, llamado Emilio J. Bermúdez, quien al enterarse del evento viajó a la capital del Magdalena para proponerle a ‘Pepe’ oficializar la fiesta de Santa Marta.

Luchando por un sueño

Una vez en la ciudad, Emilio J., acompañado por ‘Pepe’, se reunió con su primo Carlos Bermúdez Cañizares, entonces gobernador del Magdalena, para solicitarle abrir una Oficina de Turismo y oficializar el certamen.

El mandatario aceptó y les encomendó buscar un local para instalar dicha dependencia, tarea que resultó más difícil de lo esperado. Y es que el departamento atravesaba por una crisis económica, por lo que nadie estaba dispuesto a arrendarle una propiedad a la gobernación.

Tras varios intentos infructuosos por conseguir local, Emilio J. Bermúdez se dio por vencido.

Cuando creía todo perdido, ‘Pepe’ encontró el local perfecto. Estaba ubicado en la Bahía y era propiedad de su amigo el empresario Luis Gámez, quien se notó interesado en poner a disposición el lugar, hasta que se enteró que el negocio se haría con el departamento.

Ante la negativa de Gámez, ‘Pepe’ armó una estrategia. Recurrió a sus primas Francina y Cecilia Méndez Alzamora y Carmen Abondano Alzamora, quienes habían participado como esquiadoras en el reciente Festival Acuático Nacional. El propósito era convencer al comerciante para que le arrendara el local para la Oficina de Turismo.

El propósito era convencer al comerciante para que le arrendara el local para la Oficina de Turismo.

‘Pepe’ regresó a donde el empresario y le dijo que el dios mitológico Neptuno le había hablado desde las profundidades del mar y le había mandado tres sirenas para encomendarle la celebración de las fiestas, acto seguido entraron las jovencitas a la oficina y le estamparon a Gámez sendos besos en las mejillas.

“Mire, amigo Pepe, así no se vale’, me dijo Gámez, quien no solo nos puso a disposición el local, sino que nos dio tres meses libres de arriendo. La historia de la Fiesta del mar nace por tres besos”, cuenta entre risas.

                                    José ‘Pepe’ Alzamora, creador de la Fiesta del Mar.

Para José ‘Pepe’ Alzamora, el padre de la Fiesta del Mar, hay tres elementos que no pueden faltar en la organización del evento, tal y como se hacía al principio:

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En el acto de inauguración todas las candidatas y deportistas tienen que izar sus respectivas banderas en la plaza correspondiente para tal fin, ubicada en la Bahía, junto al Puerto de Santa Marta. La anfitriona debe tomar el juramento del dios mitológico Néptuno, denominado ‘El mar será vuestra gloria’.

2 La fiesta debe contar con al menos 14 eventos náuticos, considerando que el mar es el principal atractivo.

3 La reina o capitana elegida, al momento de recibir su corona o quepis, debe portar vestido de baño, el traje característico del mar y los deportes náuticos. 

La primera Fiesta del Mar

Gracias a la idea de ‘Pepe’, con el empuje de Francisco Ospina Navia y Emilio J. Bermúdez, del 26 al 29 de julio de 1959, se celebró la primera Fiesta del Mar oficial. Se realizó de tal forma que coincidiera con el aniversario 434 de la fundación de la ciudad.

En la primera edición del certamen hubo competencias de esquí, regata de remo y natación. En esta ocasión los pescadores artesanales tuvieron una destacada participación. Además hubo actividades como duelo entre piratas y la búsqueda del tesoro de Neptuno.

El evento también contó con espectáculos musicales y culturales, para lo cual se instaló una tarima frente al hotel Tayrona, hoy sede de la gobernación, donde además se realizó la coronación de la primera Reina del Mar.

‘Pepe’ se dedicó año tras año a la realización de la Fiesta del Mar, hasta 2003, cuando decepcionado dio un paso a un costado al sentir que los gobernantes le habían quitado su esencia.

En 2009, en el marco de los 50 años del evento representativo de Santa Marta, nuevamente fue invitado por el distrito, pero una vez más salió desencantado por la forma en la que se llevó a cabo la organización.
Portada de EL INFORMADOR del 13 de octubre de 1958.
Portada de EL INFORMADOR del 13 de octubre de 1958.

Así lo reseñó EL INFORMADOR en su primera página

Ayer fue un magnífico día, no solo para el país y el continente por celebrarse el Día del Arbol y de la Raza.

Para Santa Marta especialmente constituyó un acontecimiento de primer orden turístico, ya que con motivo de la Fiesta del Mar, la ciudadanía pudo presenciar todos y cada uno de los espectáculos que se realizaron en la Bahía.

En la gráfica se muestra claramente la alegría del paisaje y el entusiasmo no solo de los deportistas que participaron en todos los actos, sino del público que hizo acto de presencia en los momentos de la regata de veleros. 

El regreso a la fiesta

En mayo pasado, en el marco del anuncio de la Alcaldía de Santa Marta y la Gobernación del Magdalena de realizar en conjunto la edición de los 60 años de la Fiesta del Mar, José ‘Pepe’ Alzamora fue invitado a ser parte especial de la organización.

“Me dieron una sorpresa convocándome para la edición de los 60 años. Acepté la invitación y vamos a aprovechar para enderezar lo que se torció”, asegura el octogenario en entrevista con EL INFORMADOR.

“Yo sabía que tarde o temprano se darían cuenta que la Fiesta del Mar había cogido por el camino equivocado, con la gente equivocada. Para que las cosas queden bien, hay que buscar su origen, porque todo tiene su esencia”, agrega.

Pese a que en los últimos años no había sido tomado en cuenta para la organización del evento, ‘Pepe’ no guarda resentimiento. “La ciudad ya cumplió conmigo, porque el máximo honor que le pueden dar a un samario es premiarlo con la Gran Cruz de Bastidas y eso ocurrió en 2003”, recuerda.

Para él es todo un honor que se le haya tomado en cuenta para aportar sobre “cómo se debe hacer una Fiesta del Mar”.

“Esto es muy importante, porque desde 2009 hasta ahora no supieron hacer una verdadera fiesta, para mí en los últimos 10 años no hubo una sola Fiesta del Mar”, culmina. 

‘Pepe’ junto a los posters de la primera y la quincuagésima Fiesta del Mar.
‘Pepe’ junto a los posters de la primera y la quincuagésima Fiesta del Mar.




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