Bolsonaro o Lula: una elección de ‘foto finish’

Luiz Inácio Lula da Silva Partido de los Trabajadores

Internacional
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El presidente Jair Bolsonaro y el líder progresista Luiz Inácio Lula da Silva, en su carrera a la presidencia, dividieron al país en dos, mucho más allá de la dicotomía izquierda-derecha.


Considerada como una elección de ‘foto-finish’, en donde se define al ganador por un mínimo margen de votos, Brasil, con una capacidad de más de 156,4 millones de personas habilitadas para votar, elige hoy a su nuevo mandatario, entre el actual presidente Jair Bolsonaro y el líder progresista Luiz Inácio Lula da Silva, en unas elecciones que dividieron al país en dos, mucho más allá de la dicotomía izquierda-derecha.

El voto separó a Brasil en mitades, entre los habitantes del industrializado sur del país y los del empobrecido noreste, entre evangélicos y católicos y hasta entre ricos y pobres.

Hoy Brasil es un país dividido y no solo dividido entre izquierda y derecha y se tiene que analizar dónde esa división es más profunda para entender las razones. Si es en el plano religioso, eso implica costumbres, y, si es en el plano de las políticas públicas, implica una posición de defensa de más o menos intervención del Estado.

El expresidente Lula (2003-2010) obtuvo el 48,4 % de los votos en la primera vuelta, y el líder de la ultraderecha brasileña, el 43,20 %. Ambos acapararon casi el 92 % de los votos en una primera vuelta con once candidatos, en las elecciones más polarizadas de la historia de Brasil.

Jair Bolsonaro Presidente de Brasil

Esta polarización es consecuencia de posiciones políticas totalmente distintas y del perfil de sus Gobiernos; con diferencias que terminan reflejándose en otros asuntos, como religión y clase social.

En la clásica dicotomía izquierda-derecha, Lula favorece más la reducción de las desigualdades y Bolsonaro, la libertad; eso se reflejó en sus gobiernos, uno más favorable a la intervención del Estado y otro más liberal, lo que provocó una división del país principalmente por regiones.

EL DATO

Como ningún candidato presidencial recibió la mayoría de los votos el 2 de octubre, Lula y Bolsonaro avanzaron a una segunda vuelta. Las elecciones de segunda vuelta para gobernador en algunos estados también están programadas también para hoy.


Bolsonaro, favorito en regiones más ricas y entre evangélicos

Los últimos sondeos muestran que Bolsonaro es el preferido en la rica e industrializada región sur de Brasil, en la que tiene el 58 % de la intención de voto contra 39 % de Lula, así como en el polo agropecuario del centro y oeste país, en donde cuenta con el 54 % y su rival, con el 39 %.

Lula, en cambio, es casi unanimidad en el noreste, la región más pobre del país y en la que está el 27 % del electorado, con el 67 % del favoritismo contra el 29 % del mandatario.

En la rica región sureste, la más poblada, por incluir los estados de Sao Paulo, Minas Gerais y Río de Janeiro y que cuenta con el 43 % del electorado, Bolsonaro tiene el 50 % y Lula el 43 %.

Dejando todo listo

 Una inspectora electoral instala, una máquina de votación electrónica para las elecciones en la ciudad de Brasilia, Brasil. Hoy domingo 30 de octubre se realizará en Brasil la segunda vuelta de las elecciones 2022, con 156.454.011 electores que podrán acudir a las urnas. (Foto EFE/ Joédson Alves)



LA CIFRA

156, 4 millones 

de votantes


Lula toma posiciones y  margen de votación

Por su parte, Lula defiende una posición de mayor intervención del Estado en las políticas públicas y eso creó una aversión hacia al progresista, especialmente entre los sectores empresariales y en especial, en la agropecuaria, que ve con recelo las políticas ambientales del expresidente.

Por religiones, los sondeos de intención de voto muestran que el ultraderechista es el preferido de los evangélicos (25 % del electorado), entre los que tiene un 66 % del favoritismo frente al 28 % de Lula, mientras que el socialista lidera entre los católicos (50 % del electorado), con el 58 % frente al 37 % del presidente. Esto se explica porque el Gobierno de Lula estuvo históricamente vinculado a los movimientos feminista y LGBT; creó el Ministerio de la Mujer y siempre vio el aborto como un asunto de salud pública, entre otros temas que afectan la visión religiosa.

En debate para segunda vuelta

La fotografía muestra al ex mandatario progresista Luiz Inácio Lula da Silva, izquierda,  y al ultra derechista Jair Bolsonaro, derecha, mientras participan en el primer debate presidencial de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, en la sede de televisión Bandeirantes en São Paulo (Brasil). Muchos brasileños irán a las urnas con desgana para escoger entre la "falta de escrúpulos" del presidente Jair Bolsonaro y la sombra de "corrupción" que arropa al exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, favorito en las encuestas. (Foto EFE/ Sebastião Moreira)

Igualmente hay una división entre ricos y pobres, ya que Lula lidera, con un 57 % frente al 37 % de Bolsonaro, entre los que reciben hasta 2 salarios mínimos, y el ultraderechista es favorito entre los que ganan más de 10 salarios mínimos, con un 55 % frente al 41 % del socialista.

El corte por clases sociales también es nítido. Lula tiene el respaldo entre los que fueron los grandes beneficiarios de sus programas de distribución de subsidios a los pobres y de ampliación de acceso a universidad y vivienda; Bolsonaro intentó compensar con otros subsidios, pero no obtuvo éxito.

Los sondeos también muestran otras divisiones con Bolsonaro favorito entre los blancos, 50 % frente a 44 % de Lula, y,  el progresista entre los negros, 58 % frente al 38 % y con el expresidente preferido entre las mujeres, 51 % frente al 42 %.

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