“Cambio climático afecta producción de café en Magdalena”: Cafeteros

Las lluvias torrenciales erosionan el suelo y provocan deslizamientos de tierra, lo que daña las plantaciones y dificulta el acceso a las fincas.

Departamento
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger

Según expertos se estima que la producción de café en el Magdalena podría disminuir hasta en un 30% en los próximos años debido al cambio climático.

Las devastadoras consecuencias del cambio climático en el Magdalena están asestando un duro golpe a la economía del departamento, según la Red Ecolsierra, que agrupa 24 organizaciones en la Sierra Nevada de Santa Marta. La prolongada sequía y las lluvias torrenciales han causado pérdidas significativas en la producción de café, poniendo en riesgo el sustento de más de tres mil familias dependientes de esta actividad agrícola.

Victor Cordero, gerente de la red Ecolsierra, destacó en diálogo con EL INFORMADOR los desafíos significativos que enfrentan los caficultores en la Sierra Nevada de Santa Marta debido al cambio climático. Según Cordero, este fenómeno ha generado múltiples problemas, afectando tanto la producción como la recolección del café en la región.

Victor Cordero, gerente de la red Ecolsierra.
Victor Cordero, gerente de la red Ecolsierra.

 

Uno de los efectos más destacados del cambio climático es la alteración en el patrón de lluvias. “El cambio de la banalidad de las lluvias ha causado un desfase en las labores del campo, incluyendo la siembra y la recolección. En el caso concreto del café, esto tiene un impacto directo en la incidencia de la broca, una de las principales plagas que afecta los cultivos”, señaló Cordero.

La broca del café ha emergido como un problema estructural, especialmente visible en la última cosecha, y se anticipa que seguirá afectando la producción en el futuro cercano. La irregularidad en las lluvias provoca que las cosechas no se concentren en períodos específicos, como se hacía anteriormente, lo que requiere mayor mano de obra. Cordero explicó que “la mano de obra actual proviene principalmente de la región, incluyendo trabajadores de municipios cercanos a la Ribera del Río Magdalena, así como de comunidades venezolanas y wayús, lo que incrementa los costos debido a la falta de experiencia”.

Además, las fuertes lluvias y las prolongadas sequías también complican el transporte y los costos de insumos necesarios para la recolección de la cosecha. “La sequía afecta directamente el cultivo, influyendo en la floración y la preparación del café. 

Las lluvias en periodos inusuales y la prolongada sequía crean condiciones ideales para la proliferación de la broca, reduciendo la productividad de los cafetales”, añadió.

El impacto de estos factores se ha reflejado en una disminución de la producción. En el último año, la cosecha se redujo entre un 15% y un 25%, y se espera que la próxima cosecha sea similar, con alrededor de 12 a 13 millones de kilos de café recolectados en las 5,175 fincas registradas del departamento. Este rendimiento representa una parte significativa del parque cafetero de 21,000 hectáreas del Magdalena, dentro de un cinturón cafetero de aproximadamente 80,000 hectáreas.

A pesar de estos desafíos, Cordero subrayó que el gremio cafetero del Magdalena ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años. Iniciativas como el Clúster de Cafés Especiales, impulsadas por la Cámara de Comercio y apoyadas por la red Ecolsierra, el Comité Departamental de Cafeteros y la cooperativa Caficosta, han fortalecido la producción de cafés especiales con certificaciones orgánicas y de comercio justo. “La Sierra Nevada es uno de los principales productores de café orgánico y de comercio justo a nivel nacional e internacional, y representa cerca del 2% de la producción nacional de café”, destacó.

La alianza con la Unión Europea

Red Ecolsierra, con el apoyo de la Unión Europea a través del proyecto Futuro Orgánico e Inclusivo, busca fortalecer la incidencia del gremio de caficultores en las políticas públicas relacionadas con la cadena productiva del café. El proyecto también se centra en capacitar a las 10 asociaciones y cooperativas de caficultores participantes, con el objetivo de que adopten medidas necesarias para continuar comercializando con países europeos una vez entre en vigor el Pacto Verde.

Exportaciones

En términos de exportación, el Magdalena exporta café principalmente entre octubre y marzo, coincidiendo con la temporada de cosecha. “La conversión de los 13 millones de kilos de café pergamino a sacos excelso permite estimar la cantidad exportada, dividiendo los kilos totales entre 90 para obtener los sacos de 70 kg”, explicó Cordero.

Desde la crisis del café entre 2007 y 2011, la región ha adoptado variedades de café resistentes, como castillo, castilla, variedad Colombia, Tavi y recientemente Cenicafé, para mitigar los riesgos asociados con enfermedades como la roya. Estas medidas han permitido que el parque cafetero esté compuesto en un 90% por plantaciones resistentes, garantizando una mayor estabilidad en la producción.

EL DATO: Red Ecolsierra, en colaboración con la Unión Europea y el proyecto Futuro Orgánico e Inclusivo, trabaja para fortalecer la incidencia de los caficultores en las políticas públicas y preparar a las asociaciones para cumplir con los requisitos del Pacto Verde. 

Síganos en nuestras redes

Más Noticias de esta sección