Aprender hoy va más allá de memorizar, implica participar, cuestionar y aplicar el conocimiento. En Santa Marta, los estudiantes se benefician con metodologías innovadoras que enriquecen su proceso educativo. Hoy es el Día del Aprendizaje.
En un mundo donde la información está a un clic de distancia y las formas de enseñar evolucionan constantemente, el aprendizaje se ha transformado en un proceso más dinámico, participativo y adaptado a las nuevas realidades. Hoy, lunes 23 de marzo, se celebra el Día del Aprendizaje, una fecha que invita a reflexionar sobre cómo ya no se trata solo de memorizar contenidos, sino de comprender, analizar y aplicar el conocimiento en distintos contextos.
En 2026 el aprendizaje es un proceso activo, dinámico y centrado en el estudiante. Ya no se limita a la memorización, sino que implica comprender, aplicar y reflexionar. “Aprender hoy significa participar, cuestionar y construir conocimiento a partir de la experiencia”, explica la psicóloga Isabella Monterroza. En este sentido, factores como la interacción, el pensamiento crítico y la colaboración se han vuelto fundamentales, junto con una tendencia hacia la personalización del aprendizaje, donde cada persona avanza según su propio ritmo y estilo.
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La tecnología, por su parte, ha transformado profundamente estos procesos. El acceso inmediato a la información, el aprendizaje autónomo y la educación a distancia han ampliado las oportunidades educativas. Además, herramientas como videos, simulaciones y plataformas digitales han hecho el aprendizaje más interactivo. Sin embargo, Monterroza advierte que “la tecnología por sí sola no garantiza el aprendizaje; su impacto depende del uso y de la orientación que reciban los estudiantes”, señalando que también puede generar distracciones o aprendizajes superficiales si no se emplea adecuadamente.
A pesar de estos avances, existen dificultades importantes. La sobrecarga de información, la falta de concentración, el uso excesivo de dispositivos con fines no educativos y la desmotivación afectan a muchos estudiantes. A esto se suman factores emocionales como el estrés y la ansiedad. “Hoy más que nunca es necesario fortalecer hábitos de estudio y habilidades socioemocionales que permitan a los estudiantes gestionar mejor su aprendizaje”, agrega la especialista.
En Santa Marta, el panorama combina avances y retos. Si bien hay instituciones que han incorporado metodologías innovadoras, aún persisten brechas en infraestructura, acceso a recursos y conectividad. No obstante, el contexto cultural de la ciudad también aporta elementos valiosos. “El aprendizaje en territorios como Santa Marta se enriquece con lo comunitario, con la cultura y las experiencias del entorno”, señala Monterroza.
En cuanto al uso de la tecnología entre estudiantes samarios, este es cada vez mayor, especialmente a través de celulares y redes sociales. Aunque muchos jóvenes utilizan estas herramientas para estudiar e investigar, también predomina su uso con fines de entretenimiento. Frente a esto, la psicóloga enfatiza la importancia de la orientación: “El reto no es limitar la tecnología, sino enseñar a usarla de manera crítica, responsable y con propósito educativo”.
En este contexto, el Día del Aprendizaje se convierte en una oportunidad para reflexionar sobre la necesidad de fortalecer los procesos educativos, reducir brechas y promover un aprendizaje más significativo, adaptado a las realidades actuales.