La idea de emprendimiento de Mónica Vives Saravia, propietaria del negocio de confecciones de vestidos de baño, la tiene desde que era menor de edad, hasta el punto de convertirla en la persona más joven en registrar su Matrícula Mercantil en la Cámara de Comercio de Santa Marta.
Redacción
EL INFORMADOR
Con tan solo 16 años de edad, Mónica Vives Saravia inició su idea de negocio de diseño y confección de trajes de baño para damas y caballeros, luego de terminar su bachillerato; un emprendimiento que con ayuda de sus padres viene ampliando sus horizontes para llegar a ser una diseñadora de modas.
Para la creación de su propia marca, Mónica decidió fusionar los apodos que sus papás le pusieron a ella y a su hermana, para quedar finalmente como Michimachi, la marca que se convirtió en una carrera personal con la intención de llegar a estudiar Diseño de Moda en el Instituto Marangoni, en Milán.

“ La idea que tengo es ir a Milán a estudiar Diseño de Moda y necesito tener algo creado por mi para poder estudiar lo que quiero”, indicó Mónica.

Es importante mencionar que la renovación de la Matrícula Mercantil le proporciona al sector empresarial el respaldo legal que necesita para poder funcionar y crecer. Además, acredita al comerciante frente a sus clientes y proveedores como legalmente constituido y con una trayectoria reconocida, aspectos que generan confianza y facilitan los negocios.

La importancia del emprendimiento para jóvenes como Mónica dentro del país, es que pueden ser el motor que propicie el cambio de la economía y el avance en general de una nación. Por esta razón, muchos jóvenes como ella que desean emprender su propio negocio necesitan ser capaces de afrontar las tareas diarias propias de un emprendedor.

Michimachi, están inspiradas en la naturaleza, en el mar y
la playa, al igual que en la cultura samaria.


trajes de baño de Michimachi.
“Toca trabajar duro porque van a haber muchos obstáculos, la clave es no perder la fe y no dejar de creer en uno mismo”, fueron las palabras de Mónica.







