A sus 17 años, la joven acordeonera llevó el nombre de Santa Marta a lo más alto del folclor vallenato, tras una preparación marcada por la disciplina, el amor por la música y el respaldo incondicional de su familia.
El talento samario volvió a brillar en el escenario más importante del vallenato. Sara Rhenals Escobar, joven acordeonera criada en Santa Marta, se coronó como la nueva Reina Mayor del Festival de la Leyenda Vallenata, luego de deslumbrar al público y al jurado con una presentación llena de técnica, sentimiento y autenticidad.
Durante una entrevista concedida a EL INFORMADOR, la artista compartió las emociones que vivió en Valledupar, el largo proceso de preparación que asumió para alcanzar este importante reconocimiento y el profundo orgullo que siente por representar a Santa Marta en cada escenario donde se presenta.
“Me sentí increíble, de verdad. Recibí un apoyo impresionante por parte del público de Valledupar y de todos los turistas que disfrutaban el festival. Después de mis presentaciones me sentí muy orgullosa de todo el trabajo que se hizo”, expresó la acordeonera.
Una preparación de meses para alcanzar la corona
Detrás del triunfo de Sara hubo un arduo proceso de formación y sacrificio. La joven explicó que comenzó a prepararse desde el año pasado junto a su maestro Juan José Granados, fortaleciendo cada detalle de su interpretación musical.
Además, contó con el acompañamiento de Carlos Díaz en la caja y Víctor García en la guacharaca, conformando un grupo que trabajó intensamente durante meses para llegar en óptimas condiciones al certamen.
“Fue un proceso muy largo, de mucha dedicación, responsabilidad y sobre todo mucho amor. Viajábamos cada 15 días a Valledupar, ensayábamos aquí en Santa Marta y al mismo tiempo debía cumplir con la universidad. Fue un trabajo grandísimo”, relató.
La constancia y el esfuerzo finalmente dieron resultado, permitiéndole quedarse con el máximo título en la categoría mayor del certamen vallenato.
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El acordeón, una pasión que nació en la infancia
Aunque nació en Bogotá, Sara se considera completamente samaria. Llegó a Santa Marta cuando tenía cinco años y fue precisamente en esta ciudad donde descubrió su amor por el acordeón.
Según contó, desde los ocho años sintió una conexión especial con el instrumento, incluso antes de saber cómo interpretarlo.
“Escuchaba el acordeón y sabía que quería tocarlo, quería sacarle melodías. Empecé a insistirles a mis papás para que me regalaran uno. Primero me llevaron donde el profesor Víctor Nahín y él fue quien les dijo que sí tenía talento”, recordó.
Ese primer acordeón, recibido como regalo de Navidad, marcó el inicio de un camino musical que hoy la lleva a convertirse en una de las grandes promesas del vallenato femenino.
El apoyo de la familia, clave en su triunfo
Sara destacó que el respaldo de sus padres fue fundamental durante toda su preparación. Los viajes constantes a Valledupar, las largas jornadas de ensayo y los momentos difíciles fueron más llevaderos gracias al acompañamiento de su familia.
“Ellos siempre estuvieron ahí. Dejaron muchas cosas por acompañarme y apoyarme. Cuando me sentía triste o se me bajaba la moral, ellos eran quienes me decían que siguiera adelante”, manifestó emocionada.
La joven aseguró que este triunfo también pertenece a sus padres y a todas las personas que creyeron en ella desde el inicio.
Una samaria que deja en alto a la ciudad
Pese a haber nacido en Bogotá, Sara afirmó que siempre ha representado a Santa Marta en cada festival al que asiste y que siente un enorme orgullo por llevar el nombre de la ciudad al escenario más importante del vallenato.
“Yo voy a Valledupar en nombre de Santa Marta, de mi ciudad. Para mí es un orgullo muy grande haber logrado esto representando a Santa Marta”, señaló.
La acordeonera también recordó el momento en el que subió a la tarima del Parque de la Leyenda Vallenata durante la final del concurso. Aunque reconoció que la presión era enorme, decidió transformar los nervios en emoción.
“Cuando salí y vi tanta gente, en vez de asustarme me emocioné. Ver que al público le gustó lo que hice fue increíble”, afirmó.
Inspiración en los grandes juglares
Sara Rhenals aseguró que su estilo musical se construye a partir de la inspiración que encuentra en diferentes leyendas del vallenato. Entre los artistas que admira mencionó a Juancho Rois, Alejo Durán, Gonzalo Arturo Molina y Colacho Mendoza.
“Me gusta tomar un poquito de cada uno y transformarlo en algo mío, crear mi propio estilo”, explicó.
Durante la transmisión en vivo con EL INFORMADOR, la nueva Reina Mayor también interpretó algunas notas en acordeón, demostrando el talento que la llevó a conquistar al público vallenato y a consolidarse como una de las jóvenes figuras más prometedoras del género.