El domingo 19 de noviembre se conmemora la Jornada Mundial de los Pobres y para este año el papa Francisco propuso como lema “No apartes tu rostro del pobre”.
Francisco admitió la solicitud de que los gestos de caridad en la Diócesis de Roma sean llevados a cabo por este Dicasterio junto con la organización del almuerzo con los pobres que el Papa ofrecerá, como siempre, en el Aula Pablo VI después de la Eucaristía Solemne.
La Limosnería Apostólica, a través del Centro de salud Madre de Misericordia, una estructura encargada por el Papa en la columnata de la Plaza de San Pedro, ofrece asistencia sanitaria gratuita durante todo el año a quienes viven en situación de pobreza. Con motivo de la Jornada Mundial de los Pobres, del 13 al 18 de noviembre, el Centro tendrá un horario ampliado y permanecerá abierta todos los días de 8 a 17. Estarán presentes unos 50 médicos, enfermeros y voluntarios que se turnarán para atender cuidado de los más frágiles.
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Visitas médicas generales y especializadas, ecografías, análisis de sangre, medicamentos, vacunas contra la gripe e hisopados Covid-19 se realizarán de forma gratuita para los pobres y necesitados. También se proporcionarán los medicamentos y terapias necesarios. Las visitas de especialistas también incluirán servicios en cardiología, ortopedia, oftalmología, odontología, otorrinolaringología, reumatología, cirugía general, nefrología, audiología, psiquiatría, cirugía vascular, angiología, gastroenterología, ginecología.
El almuerzo de este año será donado por los Hoteles Hilton de Italia. El Dicasterio para la Evangelización seguirá, gracias a la colaboración de UnipolSai, apoyando otras formas de ayuda a las familias menos favorecidas, a través, por ejemplo, del pago de facturas.
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En su mensaje, el papa Francisco subraya que "cada día nos comprometemos a acoger a los pobres, pero no es suficiente. Un río de pobreza corre por nuestras ciudades y se hace cada vez más grande hasta desbordarse; ese río parece desbordarnos, por eso, cuanto más se hace más fuerte el grito de los hermanos y de las hermanas que piden ayuda, apoyo y solidaridad, por eso, el domingo anterior a la fiesta de Jesucristo Rey del Universo, nos reunimos alrededor de su mesa para recibir una vez más de darle el don y el compromiso de vivir la pobreza y servir a los pobres".