*En la celebración del Día Mundial de la Espirometría, se recuerda también que es un examen indoloro y ayuda a evaluar la función pulmonar.
Hace 2 siglos, John Hutchinson, un cirujano inglés, inventó una campana calibrada sellada en agua que permitía recoger el volumen de aire espirado después de una inspiración máxima. Con su rudimentario equipo, describió en 1846 el primer parámetro espirométrico, la capacidad vital o capacidad “para vivir”.
La espirometría mide el flujo de aire; al medir la cantidad de aire que usted exhala y qué tan rápidamente lo hace, con la espirometría se puede evaluar un amplio rango de enfermedades pulmonares.
Hoy en el día mundial de la espirometría, se puede completar que es, también, un estudio indoloro del volumen y ritmo del flujo de aire dentro de los pulmones. Este procedimiento se utiliza con frecuencia para evaluar la función pulmonar en las personas con enfermedades pulmonares obstructivas o restrictivas tales como asma o fibrosis quística.
Este tipo de examen médico puede llegar a diagnosticar patologías pulmonares que el especialista no puede detectar en una primera visita, ya que espirometría se realiza para diagnosticar algunas enfermedades pulmonares como asma, bronquitis o el enfisema pulmonar.