En un relato conmovedor y lleno de esperanza, el padre de Jimena, la joven española que asegura haber recuperado la vista durante una Misa en Fátima, comparte los detalles de lo que describe como "un salto en la fe" y un "regalo de la Virgen María para la JMJ".
El padre de Jimena narra con sencillez y entereza cómo este episodio transformador tuvo lugar y cómo ha impactado la vida de su familia.
La asombrosa experiencia tuvo lugar el pasado sábado 5 de agosto en Fátima, Portugal. Jimena, una adolescente de 16 años, afirmó haberse curado de un grave problema ocular que los médicos habían considerado incurable, después de comulgar y rezar una novena a la Virgen de las Nieves.
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Su padre, cuya convicción en la posibilidad de curación nunca se desvaneció, comparte la inmensa alegría que sintieron tras recibir la llamada de Jimena después del milagro. "Ella estaba llorando, solo nos dijo 'que veo, que veo'", recuerda con emoción. El padre describe cómo Jimena había sentido algo especial antes de la Misa y cómo, tras comulgar, abrió los ojos con temor y emoción, solo para descubrir que podía ver claramente.
El "espasmo de acomodación" que había afectado a Jimena durante dos años y medio parecía insuperable. Los médicos habían tildado su condición de inexplicable, y después de intentar varios tratamientos, incluido uno en Japón, sin éxito, la familia se encontraba en un callejón sin salida médico.
Sin embargo, Jimena y su padre percibieron una dimensión sobrenatural en su lucha. Una noche, después de una intensa oración a la Virgen, la condición de Jimena mejoró significativamente, sorprendiendo incluso a los médicos. Este giro asombroso fortaleció la fe de la familia y les mostró la importancia de confiar en Dios y en la intercesión de la Virgen María.
La historia de Jimena se convirtió en un fenómeno compartido por miles a través de una novena en honor a la Virgen de las Nieves. La participación creció exponencialmente y la historia se difundió, tocando los corazones de aquellos que creen y también de aquellos que no. El padre de Jimena subraya que el milagro no es solo un regalo para su familia, sino también un regalo de la Virgen para la JMJ y el mundo entero.
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A pesar de la magnitud del milagro, la familia no busca protagonismo ni confirmación. Creen que el foco debe estar en la JMJ y en la fe que la historia inspira. Según el padre de Jimena, su historia es una confirmación poderosa de que la fe puede mover montañas y que los milagros ocurren, transformando vidas y tocando almas en todo el mundo. En sus palabras, "cuando uno da un salto en la fe no mira hacia atrás, solamente mira hacia adelante".