“Gratis habéis recibido, dad gratis”, es el lema de la Jornada Mundial del Enfermo 2019.
Con las palabras que Jesús pronunció cuando envió a los apóstoles a difundir el Evangelio, para que su Reino se propagara mediante gestos de amor gratuito – comienza el Mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial del Enfermo que se celebra cada año el 11 de febrero, en que se recuerda a la Bienaventurada Virgen María de Lourdes.
Con ocasión de la XXVII Jornada Mundial del Enfermo, que se celebrará solemnemente en Calcuta, India, el 11 de febrero de 2019, la Iglesia, como Madre de todos sus hijos, sobre todo los enfermos, recuerda que los gestos gratuitos de donación, como los del Buen Samaritano, son la vía más creíble para la evangelización. El cuidado de los enfermos requiere profesionalidad y ternura, expresiones de gratuidad, inmediatas y sencillas como la caricia, a través de las cuales se consigue que la otra persona se sienta “querida”.
“La vida es un don de Dios —y como advierte san Pablo—: “¿Tienes algo que no hayas recibido?” (1 Co 4,7). Precisamente porque es un don, la existencia no se puede considerar una mera posesión o una propiedad privada, sobre todo ante las conquistas de la medicina y de la biotecnología, que podrían llevar al hombre a ceder a la tentación de la manipulación del “árbol de la vida” (cf. Gn 3,24)”, así inicia la carta de Francisco.
“Os encomiendo a todos a María, Salus infirmorum. Que ella nos ayude a compartir los dones recibidos con espíritu de diálogo y de acogida recíproca, a vivir como hermanos y hermanas atentos a las necesidades de los demás, a saber dar con un corazón generoso, a aprender la alegría del servicio desinteresado. Con afecto aseguro a todos mi cercanía en la oración y os envío de corazón mi Bendición Apostólica”, de esta manera el Papa Francisco termina su mensaje para la Jornada Mundial del Enfermo.
Esta fecha transcurre en torno a actividades religiosas a nivel mundial, para rogar por la salud de quienes padecen alguna enfermedad.