Hoy es el Día Mundial del Trabajo Infantil.
La fecha se fijó para generar conciencia sobre la trata de personas y las falencias que provoca el trabajo forzoso en la vida de los menores de edad.
Según informó la Organización Internacional del Trabajo (OIT), al conmemorarse esta fecha, unos 168 millones de menores de edad trabajan en el mundo. No van a la escuela, no tienen tiempo para jugar y, en muchos casos, ni siquiera reciben la alimentación y los cuidados apropiados.
Según la ONU, de los 168 millones de niños obligados a trabajar, casi la mitad están expuestos a los peores tratos: ambientes peligrosos, esclavitud, y otras formas de trabajo forzoso, actividades ilícitas que incluyen el tráfico de drogas y prostitución, así como su participación involuntaria en los conflictos armados.
Uno de los principales objetivos que se fijó la OIT cuando se fundó en 1919 fue la abolición del trabajo infantil. El principal instrumento de esta organización para alcanzar este objetivo es la adopción y la supervisión de los estándares laborales en los que se aborda el concepto de las edades de admisión al al empleo. La organización estableció que la edad mínima para ingresar al mercado laboral no deberá ser inferior a la edad en que el joven termina sus estudios escolares.
Desde hace más de una década, cada 12 de junio “tenemos la oportunidad de fomentar y coordinar las iniciativas de los gobiernos, las patronales y sindicatos, la sociedad civil, los medios de comunicación y muchos otros actores locales, como escuelas y ayuntamientos, en la lucha contra el trabajo infantil”, resaltó la organización internacional en un comunicado.