La celebración termina con una Vigilia Pascual, que es una conmemoración litúrgica que se realiza en la víspera del Domingo de Resurrección, día que finaliza la Semana Santa.
El Sábado Santo es el tercer día del Triudo Pacual, por tanto es un día de silencio y reflexión en el cual los cristianos conmemoran a Jesús de Nazaret en el sepulcro y su descenso al Abismo. Este día no es una extensión del Viernes Santo, día en el que se rememora la pasión y muerte de Jesús, al contrario es un día de dolor y tristeza que se destina para el silencio, luto, y reflexión, así como lo hicieron en el sepulcro María y los discípulos.
La celebración termina con una Vigilia Pascual, que es una conmemoración litúrgica que se realiza en la víspera del Domingo de Resurrección, día que finaliza la Semana Santa.
En este día, la Iglesia Católica no realiza eucaristías, no se tocan las campanas, el Sagrario se deja abierto y vacío, el altar está despojado y no se administra ningún sacramento excepto la Unción de los enfermos y la Confesión de los pecados.
Sin embargo, las puertas de la iglesia permanecen abiertas, no se encienden las luces y los padres atienden las confesiones. También se conmemora la Soledad de María, recordando el momento que lleva el cuerpo de Jesús al sepulcro.
Tradiciones del Sábado Santo
El Sábado Santo cuenta con tres partes importantes durante su actuación:
– Celebración del fuego nuevo
El sacerdote apaga las luces, enciende el fuego nuevo y con él prende el Cirio Pascual, representando a Jesús. Sobre el cirio se marca el año y las letras griegas “Alfa” y “Omega” con la finalidad de representar a Jesús como el principio y el fin del tiempo.
El eclesiástico bendice el fuego, posteriormente se da la procesión y en ella se encienden las velas y las luces de la Iglesia, mientras el sacerdote canta el Pregón Pascual, el cual es un antiguo poema. Representa la luz que es Dios mismo.
– Liturgia de la Palabra
Luego de la celebración explicada anteriormente, se sigue con la lectura de la Palabra de Dios. Además, se leen las siete lecturas, se empieza con la Creación y se culmina con la Resurrección.
– Liturgia Bautismal
Se empieza bendiciendo la pila bautismal o el recipiente que la represente y luego se recita la Letanía de los Santos, se realiza de esa forma para unir a los presentes con los Ángeles y los Santos del Cielo mediante la oración.
Anteriormente se bautizaba a quienes deseaban ser cristianos en la noche de ese día, los aspirantes se preparaban durante los cuarenta días de cuaresma y estaban en compañía de sus padrinos durante este proceso y el mismo día se realizaban las penitencias por los pecados cometidos en público. En la actualidad, la Iglesia permite renovar las promesas bautismales y acercar a los fieles a la religiosidad con un espíritu renovado.