El Martes Santo ha recibido el nombre de ‘Martes de controversia’ debido a los momentos en los que Jesús tuvo que enfrentarse a sus acusadores y a aquellos con el poder de condenarlo. Comparece ante los líderes religiosos y políticos de la época, siendo traicionado por uno de sus discípulos.
Según el texto publicado por la redacción central de Aciprensa, el Martes de la Controversia, es un día especial en el camino espiritual que va trazando la Semana Santa. En él intensificamos nuestra preparación para vivir el Triduo Pascual.
El Triduo recordemos equivale a “los días centrales del Año litúrgico”, en los que celebramos “el misterio de la Pasión, de la Muerte y de la Resurrección del Señor”
Del mismo modo, es recomendable tomar el Martes Santo muy en serio, con reverencia y espíritu humilde. Es una excelente ocasión para intensificar el clima de oración a nivel personal, familiar o comunitario y pedirle a Dios que podamos acoger adecuadamente los grandes misterios de nuestra fe en lo profundo de nuestro ser.
Igualmente, este ‘Martes de Controversia’ representa un momento necesario en la reflexión cristiana. En esta fecha, el Evangelio según San Juan (capítulo 13, versículos del 21 al 33 y del 36 al 38) relata el diálogo de Jesús con dos de sus discípulos más recordados por sus errores: Judas Iscariote y Pedro.
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El padre Andrés Felipe Castillo, párroco de la iglesia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa en el corregimiento de Guachaca, Santa Marta, compartió con EL INFORMADOR su reflexión sobre el valor espiritual de este día. A través de su interpretación, destacó que el mensaje central del Martes Santo es el amor incondicional de Jesús, incluso hacia quienes lo traicionaron o negaron.
“Ambos, Judas y Pedro, se equivocaron, pero ambos tuvieron la oportunidad de acoger la misericordia de Dios”, explicó el sacerdote. Mientras Judas no logró confiar en el perdón divino y se quitó la vida, Pedro, por su parte, reconoció su falta, lloró amargamente y fue restaurado por Jesús, de hecho, se convirtió en el primer líder de la Iglesia tras la partida de Cristo.
Para el padre Cantillo, esta enseñanza es una invitación a todos los creyentes a confiar en la misericordia divina, independientemente de las faltas cometidas. “No importa el pecado del pasado. La misericordia de Dios es más grande que cualquier error”, afirmó.
Sacerdote Andrés Felipe Castillo de la Parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, Guachaca, Magdalena.
Además, recomendó el diálogo como herramienta para sanar las relaciones rotas. En un mundo marcado por el odio y la violencia, recordó la importancia de entablar conversaciones sinceras con Dios, a través de la oración, y con todos los que han podido lastimarnos en alguna ocasión.
“Necesitamos dialogar en nuestros hogares, en nuestros trabajos, en la sociedad. Solo así podremos reconciliarnos con quienes hemos tenido dificultades y ser verdaderos instrumentos de paz”, finalizó
La reflexión del Martes de Controversia resalta así el valor del arrepentimiento, la importancia del perdón y la urgencia del diálogo como caminos hacia la reconciliación personal y comunitaria.
Escuchar audio: https://www.youtube.com/watch?v=chJ8ktRp9M0
De la controversia a la reconciliación
Es recomendable que hoy reflexionemos en torno al ‘Camino de la Cruz’ (el Vía Crucis) y meditemos sobre el sacrificio y los dolores de Cristo. Como el Señor sufrió a causa de nuestros pecados, pidamos perdón, busquemos estar en gracia con Él de nuevo. Acerquémonos al Sacramento de la Reconciliación busquemos un sacerdote para confesarnos y no olvidemos darnos un tiempo antes para hacer un buen Examen de Conciencia.
Actos de amor para vivir
intensamente los días Santos:
Andrés D’Angelo (Catholic Link)
Para el Martes Santo, D’Angelo aconseja enfrentar conversaciones postergadas con aquellos a quienes hemos dañado o que nos han dañado. “Jesús regresa a Jerusalén. A pesar de que sabía que lo estaban buscando para darle muerte, Jesús regresa. ¿Tenemos alguna conversación postergada con alguien que nos hizo daño? ¿Le fallamos a alguien y lo estamos evitando? ¿Por qué no aprovechar este día para vencer esos miedos y enfrentar con valentía las consecuencias de nuestros actos?”, pregunta el autor. “¡Tal vez nuestro Señor tenga preparadas hermosas sorpresas detrás de un gesto valiente! Pongamos nuestra vida en sus manos y confiemos en Él”, anima.