En el marco de la muestra artística 'Con la cabeza bien puesta' Lina Hinestroza, sobreviviente de cáncer de seno y creadora de esta idea abrió su corazón y contó a EL INFORMADOR como ha sido su experiencia en la lucha contra el cáncer de seno.
¿Qué significa esta muestra 'Con la cabeza bien puesta'?
Esta es una muestra de amor, es una interpretación de unas mujeres que por situaciones del cáncer nos vemos obligadas a no tener pelo y es en el proceso de quimioterapia que yo estoy viviendo cuando me entregan mi peluca en una cabeza de icopor, me doy cuenta que no quiero usar la peluca para dejar ver lo que es la belleza real de la mujer que está adentro, entonces mis amigos me hacen unas bases que quieren dar vida algo que está muerto.
Queremos que desaparezca esa interpretación de cuando vemos a una mujer sin cabello la asociamos con cáncer y con muerte, lo que queremos darle vida a esa cabeza, y miremos el cáncer no como la muerte, sino como la oportunidad de un nuevo renacer.
¿De dónde sale el nombre 'Con la cabeza bien puesta?
Es una interpretación a lo que es el manejo de la enfermedad, todos tenemos diferentes puntos de vista y dependiendo de lado que lo veamos es más o menos fácil la enfermedad, por lo que la invitación es a verla con la cabeza bien puesta y aunque el dolor existe y inevitable, sufrir es una decisión, la decisión es invitar a no sufrir durante la enfermedad sino que con la cabeza bien puesto tomar decisiones firmes y coherentes y recibir con amor y aceptación todos los cambios que vienen.
¿Cómo era su vida antes y ahora después de la enfermedad?
Lina Hinestroza es una mujer muy feliz, casada y con tres hijos, pero ahora soy una mujer muy distinta a lo que era antes, siempre había sido una mujer muy alegre, feliz, yo creía que era una buena persona porque ayudaba a la gente, pero después de enfrentarme con una enfermedad que te pone de cara a la muerte y que deja salir la mejor versión que tenemos, me di cuenta que podía ser más feliz, que podía ser más humana y ayudar más los demás, vivo profundamente agradecida con la vida que me permitió tener una enfermedad y descubrir cada momento que es lo valioso.
Hoy me siento profundamente afortunada de vivir cada momento que la vida me permite vivir.
¿Cómo fue ese proceso de recuperación luego de superar esta enfermedad?
Yo tuve un cáncer grado tres, un nivel importante de gravedad, me tuvieron que hacer 16 quimioterapias, un tratamiento pesado porque es un desgaste con el cuerpo importante, muscularmente, yo tenía dificultades para caminar para respirar, pero siempre lo tomé como una época de transición, como algo que iba a pasar, así como pasaron mis embarazos que era una temporada de mi vida distinta, donde mi cuerpo cambiaba así lo interpreté y así mi cuerpo empezó a despertar, ahora no solo ya me creció el cabello sino que ya puedo alzar pesas, troto, cosa que nunca creí, cuando me vi en esas condiciones, podría volver a hacer.
Es una felicidad gigante, yo hoy le doy valor al amanecer, al ver el mar, apreciar más esas pequeña cosas, tener esta enfermedad y superarla es como si le quitarán un velo y le hicieran ver al ser humano que respirar, caminar, ver es garantía de vida, pero no, eso es un regalo que recibimos a diario y no le damos el valor que es.