Es un problema mundial en alza: de 594 millones de personas que la padecían en 1975, 40 años después la padecen 1130 millones. La hipertensión arterial, enfermedad silenciosa que ahora se presenta más en países en desarrollo según el estudio en The Lancet. Una alta incidencia debido al envejecimiento poblacional y uno de los males de la vida moderna que hay que tratar de prevenir o cuidar.
Catalina Gallego Muñoz, médica especialista en Medicina Interna y Cardiología Clínica, de la Clínica Cardiovid, explica qué la produce, qué hacer y otros detalles para mantenerla a raya.
¿Qué factores inciden en nuestro medio para que la hipertensión siga al alza?
“El incremento en la incidencia puede atribuirse a varios factores. El primero, y posiblemente el principal, es el envejecimiento de la población. A medida que aumentamos de años incrementa el riesgo y dado que en la actualidad las personas son cada vez más longevas van a tener más probabilidad de desarrollar hipertensión. Otros factores relacionados con el estilo de vida como son el sedentarismo, sobrepeso, tabaquismo, consumo de licor y malos hábitos de alimentación, contribuyen, y explican su aparición en personas cada vez más jóvenes”.
¿Desde qué edad se detecta hoy? ¿Cada vez es más joven la población que la padece?
“Puede aparecer desde cualquier edad, incluso en los niños hay algunas enfermedades que pueden llevar al desarrollo de hipertensión. Sin embargo, la hipertensión arterial primaria o esencial, la que padece la mayoría de adultos y que no es secundaria a otra enfermedad, se presenta con mayor frecuencia posterior a los 55 años. En la actualidad, por factores como el sedentarismo, el sobrepeso y en algunas personas por rasgos puramente genéticos, como por ejemplo la población afrodescendiente, se está presentando en pacientes cada vez más jóvenes; tenemos algunos de hasta de 20 años con hipertensión arterial primaria”.
¿Qué se debe hacer para alejar el riesgo y desde qué edad?
“Es indiscutible que los hábitos de vida saludable son la principal estrategia para disminuir el riesgo, hábitos que deben practicarse desde la infancia. Las principales recomendaciones son realizar ejercicio físico de forma rutinaria, entre 3-5 veces por semana, no fumar, no tomar licor, consumir una dieta saludable que incluya verduras y un bajo consumo de sal”.
¿Hay forma de evitarla a pesar del factor hereditario?
“A pesar de que se tenga un fuerte factor hereditario hay personas que nunca la desarrollan, por lo que sí es posible evitarla. La principal estrategia es seguir las recomendaciones de hábitos de vida saludable, con especial énfasis en el ejercicio físico, dado que se deberá ser más estricto que en la población general”.
¿Qué problemas desencadena la presión alta, qué órganos afecta más? ¿Cuáles las consecuencias más notorias y la población con mayor riesgo?
“La hipertensión arterial es bien conocida como una enfermedad silenciosa. Produce daño en múltiples órganos, inicialmente de forma asintomática, por lo que a veces se detecta después de muchos años de estar sufriendo hipertensión. Los principales órganos afectados son el corazón, y se puede desarrollar insuficiencia cardiaca; en el riñón puede generar insuficiencia renal crónica; y en la retina (ojo) también puede existir compromiso. Todas estas manifestaciones se hacen más notarias cuando la enfermedad lleva mucho tiempo de haberse desarrollado y sobre todo cuando no existe un adecuado control de las cifras de presión arterial. Las personas que no toman su medicación, que toman dosis insuficientes, o no cumplen con las recomendaciones como el ejercicio o consumir una dieta baja en sal, son las que más riesgo tienen de desarrollar estas complicaciones secundarias”.