La Iglesia sigue asistida por la fuerza del Espíritu
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor.
Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto.»
Reflexión: A lo largo de la historia, los pastores iluminados por la Presencia del Espíritu Santo