Especialistas advierten que los hábitos alimenticios influyen directamente en la memoria, la concentración y el desempeño universitario.
La vida universitaria suele estar marcada por largas jornadas de estudio, estrés académico, trabajos, exposiciones y poco tiempo para descansar. En medio de esa rutina acelerada, la alimentación muchas veces pasa a un segundo plano, situación que puede afectar directamente la salud física, emocional y el rendimiento académico de los estudiantes.
Para la nutricionista dietista Grei Natalia Diazgranados Álvarez, egresada de la Universidad Metropolitana de Barranquilla, mantener una alimentación adecuada durante la etapa universitaria es fundamental para el buen funcionamiento del cerebro y el desempeño diario.
En entrevista con EL INFORMADOR, la especialista explicó que una alimentación equilibrada permite mejorar procesos relacionados con la memoria, la concentración, el aprendizaje y la regulación emocional.
“La alimentación adecuada durante la vida universitaria juega un papel muy importante porque influye directamente en el funcionamiento del cerebro, el desarrollo cognitivo y el rendimiento académico”, aseguró la profesional.
Según explicó Diazgranados Álvarez, durante la universidad el organismo suele estar sometido a altos niveles de estrés, desgaste mental y extensas jornadas académicas, por lo que el cuerpo necesita recibir suficientes nutrientes y energía para responder correctamente a esas exigencias.
La especialista señaló que los estudiantes que mantienen hábitos alimenticios adecuados suelen presentar mejores niveles de atención, mayor energía y mejor capacidad para procesar información.
Además, indicó que una buena alimentación también influye en el estado emocional, la calidad del sueño y el fortalecimiento del sistema inmunológico.
“Cuando un estudiante se alimenta bien puede tener más energía, mejor estado de ánimo y mayor capacidad de concentración durante sus actividades académicas”, explicó.
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Sin embargo, la realidad universitaria hace que muchos jóvenes adopten hábitos poco saludables. Saltarse comidas, consumir productos ultraprocesados, comer a deshoras o abusar de bebidas energizantes se ha vuelto frecuente entre estudiantes que intentan responder al ritmo académico.
Aunque estas prácticas pueden parecer soluciones rápidas, con el tiempo generan consecuencias negativas.
“Muchos estudiantes recurren constantemente a bebidas energizantes o comidas rápidas por falta de tiempo, pero eso termina generando cansancio, irritabilidad, alteraciones del sueño y dificultades para concentrarse”, indicó la nutricionista.
Uno de los principales errores, según la especialista, es omitir el desayuno. La profesional aseguró que esta comida aporta la energía necesaria para iniciar adecuadamente las actividades del día y mantener un mejor rendimiento durante las clases.
Asimismo, recomendó priorizar alimentos nutritivos como frutas, verduras, cereales integrales, proteínas y grasas saludables.
Las frutas y verduras aportan vitaminas y minerales importantes para el funcionamiento cerebral; los cereales integrales brindan energía; mientras que alimentos como el aguacate y los frutos secos contribuyen al rendimiento mental y la concentración.
La nutricionista también destacó la importancia de mantener horarios regulares de alimentación y una adecuada hidratación durante la jornada académica.
Especialistas coinciden en que una alimentación balanceada no solo beneficia el cuerpo, sino también el desempeño intelectual y emocional de los estudiantes, especialmente durante épocas de parciales y alta carga académica.
Más allá de las calificaciones, mantener hábitos saludables durante la universidad también ayuda a prevenir problemas de salud física y mental a largo plazo.
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Señales de que la mala alimentación está afectando el rendimiento académico
✔ Cansancio constante durante clases.
✔ Dificultad para concentrarse.
✔ Somnolencia frecuente.
✔ Irritabilidad y cambios de ánimo.
✔ Dolores de cabeza constantes.
✔ Bajo rendimiento en parciales y trabajos.
✔ Problemas para dormir adecuadamente.
Alimentos que favorecen la concentración y el aprendizaje
-Aguacate y frutos secos.
-Frutas frescas.
-Verduras y vegetales.
-Huevos y proteínas.
-Cereales integrales.
-Buena hidratación durante el día.
“La alimentación saludable también es una herramienta para aprender mejor y rendir académicamente”. Grei Natalia Diazgranados Álvarez, nutricionista dietista.