La posguerra y la necesidad de detener la avanzada de la Union Soviética en Europa, que había sido destruida y era presa fácil, y a la vez evitar el rearme y el militarismo alemán, llevaron a crear la OTAN. En este tratado, desde la fecha hasta el momento presente, los Estados Unidos han sido real y eficazmente la potencia militar y económica que ha mantenido a raya, primero a los soviéticos, hoy a los rusos y otros potenciales enemigos.
El contexto geopolítico ha cambiado mucho desde su fundación, y el test al que sometió Trump a la OTAN en la ofensiva militar contra Irán, probó, lo que Trump siempre ha dicho: La OTAN sin los USA es un tigre de papel, y es una alianza de una sola vía. Cuando Trump les pidió ayuda, todos los países europeos se negaron. Yo esperaría que los USA se retire formalmente o de facto, del pacto.
En los 76 años de historia, la Union Soviética dejó de existir, se calló el Muro de Berlín, China es hoy la amenaza más grande, el socialismo dejó de ser una opción razonable de desarrollo, pero se dieron cambios sociales importantes.
El europeo de hoy, cultural y socialmente se define progresista, y no vivió ni la primera ni la segunda guerra mundial. Crecieron con una Rusia ya no percibida como una verdadera amenaza sino todo lo contrario, un proveedor de energía conveniente y barato. Esto llevó a no sentir la necesidad de invertir en la OTAN y en defensa militar. El pacifismo a ultranza, parte del progresismo, supuestamente aboga por la diplomacia y la negociación, incluso cuando es claro que ese no es el camino. A veces, la fuerza es requerida. Algunas veces es imposible lograr un gana-gana y solo un gana-pierde es posible. El contrasentido es que el pacifismo y la diplomacia poco les importa a los regímenes autoritarios, que creen más en la fuerza, y a los cuales, poco les interesan los derechos humanos; sin embargo, saben que pueden utilizar los valores progresistas a su favor movilizando a la opinión pública.
Trump entiende perfectamente, que Europa no es un aliado de fiar. Sospecho, que el pacifismo mentecato de los europeos, los ha llevado a creer que los USA es una amenaza mayor que China, Rusia, Irán y similares. A mi parecer, dos hechos han influido en la percepción negativa. La primera, que los USA es el último baluarte judeo-cristiano que lucha aun por defender esos valores, y confronta a una Europa atea, que cree ser mucho más sofisticada. No es difícil entender que este choque cultural tiene ramificaciones en casi todo. Por ejemplo, donde los europeos pueden ver un derecho, los USA puede ver una ofensa o aberración. Y la segunda, es que Europa abrió sus fronteras al tercer mundo, Africa y Medio Oriente, y hoy, son países conquistados, salvo excepciones, por los musulmanes. Importar el tercer mundo es convertirse en tercer mundo. En la coyuntura actual de la ofensiva contra Irán de parte de los USA e Israel, países europeos, que yan son musulmanes de facto, difícilmente podían expresar apoyo a la causa de los USA e Israel, sin sufrir las consecuencias de tener al enemigo dentro de sus fronteras.
Todos estos cambios se han producido imperceptiblemente. Lo único que ha resultado ser una constante a lo largo del tiempo es la presencia estadounidense y el enorme costo financiero de esa presencia.
Los países miembros de la Otan estaban viviendo la dolce vita: por un lado, beneficiándose del gas y del petróleo barato ruso, y por otro, teniendo a los USA como un sugar daddy. Las alianzas, sobre todo las militares, el uno para todos y todos para uno, no están abiertas a libre interpretación u objeciones de conciencia. Simplemente, se actúa en bloque, justo o no. La frase más desafortunada que pronunciaron: no es mi guerra; cuando realmente si lo era. Afortunadamente, la OTAN se rajó en el examen de Irán, y estoy seguro que Trump les hará pagar caro su traición.
Columna de Opinión
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