Llegar por el aeropuerto Simón Bolívar a la ciudad y ver cómo casi la pista de aterrizaje se confunde con el mar, el golpe de brisa y el sol brillante de la Bahía más linda de América son el mejor recibimiento, para luego tomar la carretera del Ziruma, atravesar Gaira, la Avenida Libertador el rio Manzanares y llegar al malecón de la ciudad una apuesta arquitectónica de intervención urbanista que la hace con el morro del fondo de las postales más bellas de la América Latina.
Santa Marta lo tiene todo y es el lugar más parecido al paraíso que seguro tenemos en esta tierra, nos conecta con la historia colonial y libertadora de nuestro pasado, en la Quinta de San Pedro donde habitó sus últimas horas Bolívar, con las alegrías del fútbol del inminente presente de allí viene los más grandes de nuestra historia reciente, el Pibe y el Tigre. El golpeteo del mar en bahía Concha y el frio que viene de la sierra hacen de este lugar un espacio tan mágico y enigmático que la belleza del lenguaje le queda corta cualquiera palabra; por ello mejor que la voz de un samario para describir a Santa Marta.
Esta ciudad tiene sin lugar a dudas su magia En una calle con algo de polvo del barrio Gaira, conversé con un samario y lo primero que me dijo es Santa Marta lo tiene todo es un paraíso-yo-. Sorprendido le pregunté cómo es eso. -
“Santa Marta es un paraíso, acá usted encuentra todo lo que hay en el mundo.- ¿cómo es eso? - si acá ahora mismo estamos a 35 grados, pero sube un poquito y estamos a 20, sube un poco más a la Sierra y está en 9 en la nevera, llega al pico Simón Bolívar ve el hielo (se le iluminaron los ojos y brillaban como si el hielo fuera realmente mágico) es un Paraíso, acá usted tiene ciénaga, río, mar y montaña. Santa Marta es un paraíso”.
Que definición tan poderosa, al decir que Santa Marta, tiene todo lo que hay en el mundo, y si es un lugar que habita desde el pasado ancestral indígena de la Sierra hasta el mundo vertiginoso del siglo XXI, desde las nieves perpetuas hasta el Caribe, es un todo y el mismo lugar al mismo tiempo, puedo pensar que es cómo el Aleph, de Borges. El punto en el cual converge todo el universo.
Este fin de semana la ciudad más linda del universo, será el corazón del mundo en el escenario de una de las citas culturales más importantes del país: el Reencuentro en el Corazón del Mundo, un evento del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes que reunirá a más de 200 artistas, sabedores y comunidades en una programación gratuita que tomará las calles, los barrios y los espacios emblemáticos de la ciudad.
Columna: opinión
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