A partir del mes de agosto, Colombia va a vivir una nueva etapa, que con optimismo va a ser fructífera y próspera, anhelo, que para el bien de los colombianos, sería lo mejor que le puede pasar al país, después de cuatro años, en donde la ruptura institucional ha sido en gran escala.
Mucho ha aguantado este país en este cuatrienio presidencial; corrupción a gran escala, desmembramiento de las Fuerzas Armadas, ruptura con los distintos poderes de la Nación, aislamiento presidencial y avances a gran escala de los diferentes grupos al margen de la ley, quienes ahora han triplicado sus fuerzas en hombres y armamento sofisticado, dominando en gran parte del territorio colombiano en las poblaciones aisladas con dominio en lasa zonas urbanas a través del microtráfico. Aquí, falta mencionar, el aumento en las plantaciones de marihuana y cocaína, que han duplicado en comparación con el gobierno anterior y que alcanza sumas millonarias para los alzados en armas y sus amigos en el gobierno nacional
Todo esto poco a poco irán cambiando a partir del próximo mes, con la llegada a la presidencia de la república de Abelardo De La Espriella, quien han prometido desescalar todos estos conflictos que afectan a los colombianos.
Ya el gobierno del tigre, comenzó a trabajar en ello y con la comisión que visitó a Estados Unidos y a la Banca Mundial, se dieron pasos agigantados; el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo y su comitiva fueron recibidos por los principales directores de la banca multilateral, para recibir apoyo económico ante la grave crisis económica que afecta el país.
En una de esas reuniones la delegación colombiana fue recibida por la congresista republicana por el estado de Florida, en EE.UU., María Elvira Salazar con quién se abrió una nueva etapa de mayor colaboración y ayuda entre Estados Unidos y el futuro gobierno de De La Espriella.
La relación entre el nuevo gobierno de De La Espriella y el gobierno de Estados Unidos va a suponer que Colombia tenga la mayor cantidad de ayuda posible y poder tener un nuevo comienzo para Colombia. Salazar, que recordó la amistad que la une desde hace años con De La Espriella cuando él era un votante de su distrito en Florida, destacó que el presidente electo de Colombia es un aliado de los Estados Unidos y con el que comparte los mismos valores de seguridad y libertad.
Tras insistir en la colaboración que se abre con la Administración del presidente Donald Trump, habrán hechos concretos como la ayuda en defensa que Colombia necesita, entre ellos, destinar al Ejército colombianos la ayuda indispensable para poder avanzar en la ofensiva contra el narcotráfico, ya que el 75 % de los helicópteros de la fuerza militar colombiana no despegan, a pesar de que tienen una guerrilla y un narcotráfico que florece.
Los próximos cuatro años del gobierno De La Espriella son la mejor noticia para los colombianos, especialmente para el ciudadano normal que lo que quiere es quedarse en su país y progreso para él, su familia y su país, así como lo expresó la congresista republicana quien felicitó a sus "hermanos colombianos" ya que considera que eligieron el camino de la prosperidad.