Ahora, con la visita del presidente Gustavo Petro, a partir de mañana domingo a Estados Unidos, toma relevancia, el hecho de que ambos países, Colombia y Estados Unidos, seguirán trabajando de manera conjunta en asuntos relacionados con cooperación en seguridad, crisis climática, ciberdefensa, fortalecimiento y capacitación de la fuerza pública y paz.
Petro hará paradas en Nueva York, Stanford y Washington, en un viaje oficial en el que participará en un foro de la ONU y se trabaja para que se produzca una reunión con su homólogo Joe Biden, la cual evadió cuando la tenía, sin excusa alguna. Petro llegará mañana domingo para participará el lunes en la apertura de la 22º Sesión del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, en la sede de la ONU en Nueva York y que tendrá como tema especial "Pueblos Indígenas, salud humana, salud del planeta y territorial y cambio climático: un enfoque basado en los derechos".
Con respecto al tema anterior, es una lástima que el presidente Petro siga invisibilizando a su Vicepresidenta, Francia Márquez, que pide a gritos le den su espacio y le respeten la posición que se ganó desde el pasado 7 de agosto. En referencia al Foro, en Nueva York, al que asiste el presidente Petro, hubiera sido todo un éxito, que fuera la Vicepresidenta que hiciera la representación del país, incluso, porque maneja mejor el tema.
Siguiendo con el viaje presidencial, el Presidente viajará a California para dar una conferencia en la Universidad de Stanford sobre medioambiente y justicia social desde un enfoque latinoamericano, moderada por el profesor Alberto Díaz-Cayeros y luego seguirá a Washington, donde permanecerá hasta el viernes que regrese a Colombia y donde de momento tiene agenda en la residencia del país andino en la capital estadounidense.Paralelo a las reuniones presidenciales, Colombia y Estados Unidos, siguen interesados en profundizar sus agendas en temas prioritarios como la cooperación en seguridad, crisis climática, ciberdefensa, fortalecimiento y capacitación de la fuerza pública y paz.
Indudablemente es una unión exitosa, en donde a través del diálogo se han llevado a cabo muchas tareas que vienen cumpliendo los objetivos propuestos arrojando cifras y estadísticas positivas, las cuales se deben seguir multiplicando.
Seguramente ambos gobiernos están satisfechos, y con razón, con el trabajo realizado con el esfuerzo, debatiendo temas muy importantes sobre cooperación, seguridad, de cambio climático, ciberdefensa, una agenda bilateral muy amplia, además brinda oportunidades de avanzar para las metas del año entrante y para los próximos.
En medio de toda esta agenda intensa de trabajo hay que reconocer que ha sido definitivo el apoyo económico brindado por el gobierno de los Estados Unidos a Colombia, a favor de mejorar las capacidades en materia de seguridad y defensa nacional; es así, que vale la pena recordar que es importante priorizar en el avance de una política efectiva de protección a la vida, del pleno ejercicio del Estado de Derecho en todo el territorio nacional y en las necesarias condiciones de seguridad para la paz total. Igualmente, recordar la importancia que tiene para el gobierno colombiano los temas de planeamiento, como son los procesos, experiencias y lecciones para el fortalecimiento, particularmente, de la institucionalidad y de la gobernanza.
Con respecto al fortalecimiento del talento humano de la fuerza pública, se debe subrayar que se continuarán con los esfuerzos que tienen los cuerpos de seguridad en la observación y promoción de los Derechos Humanos, la transversalización del enfoque de género, y profundizar los procesos de integridad y de transparencia.
En su condición como socio global de la OTAN, Colombia, debe reiterar la importancia de mantener esa relación, profundizarla y obtener mayores beneficios en lo que a estándares internacionales se refiere, entre otras cosas, integridad, transparencia, género, interoperabilidad, entre otros aspectos.
Vale la pena recordar que desde 2017, Colombia se unió a la OTAN como socio extracontinental y se convirtió en el primer y único país de Latinoamérica en obtener un acuerdo de ese tipo en la Organización del Tratado del Atlántico Norte.