El "paso al costado" dado por el expresidente argentino Mauricio Macri, que gobernó ente 2015 al 2019, quien no se presentará a los comicios de octubre, ha sacudido el escenario electoral, con una lucha encarnizada entre varios candidatos de la oposición y el silencio del oficialismo, que aún no definió sus piezas.
La grave crisis económica desatada en su último año y medio de mandato suponía un lastre demasiado grande para las aspiraciones presidenciales de Macri, viendo ahora al también exalcalde de Buenos Aires como el principal "armador" de la coalición opositora de Juntos por el Cambio, JxC.
El paso al costado de Macri es una manera elegante de reconocer que tenía una carga negativa muy grande. Ante ese baño de realidad, la estrategia de dar ese paso parece interesante.; claramente va a quedar como el gran armador y ahí se verá qué juego hace.
El exmandatario anunció en un video difundido por sus redes sociales, que no será candidato en la próxima elección presidencial, bajo la consigna de "agrandar" su espacio político y de mantener la "unidad" en el seno del frente opositor.
Para muchos analistas la decisión de Macri era bastante predecible, hasta el punto de que los dirigentes afines al macrismo ya estaban trabajando con otros miembros de la coalición, especialmente con la exministra de Seguridad Patricia Bullrich y con el actual alcalde de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, quienes ya lanzaron su candidatura.
En este escenario, Macri podría desempeñar un papel decisivo a la hora de dirigir sus votos hacia uno u otro candidato, o incluso para sumar nuevos contendientes, como la diputada y exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal (2015-2019), una suerte de tercera en discordia en la pugna entre Bullrich y Rodríguez Larreta.
Hoy, en materia de intención de voto, gana Patricia Bullrich; pero si Macri dice que su candidato es Larreta, se cree que gana Larreta, porque Macri lleva sus votantes hacia un lugar u otro.
Larreta hoy es el que tiene mayores elementos de negociación, porque puede influir en la elección porteña y Macri puede pedirle a Larreta que le deje el control del Gobierno porteño a cambio de la elección presidencial; sin embargo, es difícil predecir los siguientes pasos del expresidente.
La ausencia de Macri en la contienda electoral resta algo de fuerza a la posible candidatura de la vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández, principal exponente en términos políticos y electorales del peronismo, ya que no podrá apelar al "antimacrismo" como lema de campaña.
De hecho, el escenario oficialista está repleto de incertezas: sin candidatos alternativos a la también expresidenta (2007-2015), con una situación adversa en el plano económico (102,5 % de inflación interanual en febrero) y un presidente, Alberto Fernández, que recibe constantes mensajes del kirchnerismo duro para bajar su aspiración a la reelección.
Cristina Fernández sabe sus límites, como sabe lo esencial que es para su espacio. Una de las grandes deudas del kirchnerismo como movimiento político es generar una sucesión con fortaleza y músculo político. Ya pasó en 2015, cuando quisieron imponer a Daniel Scioli, porque no habían sabido forjar una sucesión. Las opciones del actual presidente pasan necesariamente por una negociación intensa con el kirchnerismo, algo que parece muy poco factible.
Si salen Macri y Cristina, ahí se cree que los chances de Alberto aumentan, pero está sujeto a otras cosas que tienen que suceder, como que Cristina acepte que él ocupe ese espacio. Si Alberto no convence a Cristina, se cree que el espacio oficialista se partiría en dos, entre un espacio controlado por él, sin votos, y otro por fuera con votos.
Así, todo parece indicar que dos de las figuras con mayor intención de voto y mayor imagen negativa, Mauricio Macri y Cristina Fernández, optarán por transferir sus apoyos hacia un candidato de su preferencia, volviendo casi inviable la elección de alguien que no cuente con su aval.
EFECTOS SOBRE LA ULTRADERECHA
Sin Macri ni Fernández, el panorama electoral se vuelve menos polarizado y eso podría beneficiar al economista libertario Javier Milei, quien ya dio la sorpresa en los comicios legislativos de 2021 al consagrarse como tercera fuerza en la ciudad de Buenos Aires.
"El escenario más adverso para Milei es una competencia Macri-Cristina o Bullrich-Cristina, porque son escenarios muy polarizantes. Ahora, si vos tenés a otro candidato del peronismo y otro de la oposición, ahí Milei tiene su mejor desempeño", sentencia el director de Observatorio Electoral Consultores.