En abandono total

Editorial
Tamaño Letra
  • Smaller Small Medium Big Bigger

Mientras la vicepresidenta, Francia Márquez Mina, prosigue con sus viajes al exterior, el último fue a La Habana, en su política de gobierno de “vivir sabroso” y en espera de la puesta en marcha de su ministerio, en donde ella será la cabeza visible al mando, en Colombia hay pueblos indígenas que se mueren de hambre por el cambio climático, quedando claro que por ahora, muchos menos en este gobierno, se saldará la deuda ancestral con estas poblaciones.

Márquez Mina, durante la campaña electoral hurgó en los  sentimientos de las poblaciones indígenas y comunidades afro, vendiéndoles  la idea de saldar una deuda, inexistente por cierto; pero, que al parecer no va a poder cancelar y será otra más en la demagogia que utiliza el gobierno colombiano, para distraer la atención y evadir sus responsabilidades.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que las principales víctimas de la crisis medioambiental son las comunidades indígenas, obligadas a vivir al día por la precariedad de sus cultivos y la dificultad del acceso a la comida. Muchas comunidades están condicionadas a que la Luna y el Sol, según sus creencias, digan en qué momento se debe cultivar, porque marcan la temporada de lluvias. En este momento, las épocas en las que los abuelos y padres cultivaban ya no dan buenos resultados, debido precisamente al cambio que sufre la tierra y que el hombre depredador día a día, ahonda en la crisis.

La preocupación es  permanente y continúa; las comunidades indígenas de todo el mundo han debatido durante tres días, en la sexta reunión mundial del Foro de los Pueblos Indígenas, Ifpi, sobre su papel en la lucha contra el cambio climático, la exclusión que sufren en los procesos de toma de decisión y su capacidad de liderazgo en la aplicación de soluciones. No tienen los recursos económicos con los que salir a comprar las cosas mínimas que necesitan para alimentarse. Hay pueblos indígenas en Colombia que no pueden hacer ni tres comidas diarias por culpa del impacto en los cultivos que está generando el cambio climático y no reciben la ayuda prometida del Estado.

Con todas las dificultades Colombia es un referente internacional en cuestión de políticas públicas para los pueblos indígenas, aunque este reconocimiento haya costado sudor y lágrimas de sangre; en el camino muchos hombres y mujeres indígenas han muerto.

Mientras el gobierno se enreda en trámites de reformas, y deja por fuera temas urgentes que en su mayoría no dan espera, se deben abrir nuevos espacios e incorporar indígenas en cargos de decisión, para seguir luchando y protegiendo los indígenas del país. Es así, que queda también por delante mucho trabajo en cuestiones como la igualdad efectiva de derechos entre los hombres y las mujeres indígenas, tanto en Colombia como en otros países de Latinoamérica.

Colombia siempre ha estado liderada por hombres, en mayor tiempo. Para las mujeres llegar a espacios de toma de decisiones ha sido difícil; con el tiempo algunas se han convertido en empresarias, han llegado al Gobierno y al Senado, pero todavía muchos de los roles de poder indígena están dirigidos por hombres, lo que se debe cambiar para mejorar. En ese contexto, es especialmente preocupante el aumento de feminicidios en América Latina, también en las comunidades aborígenes; por ejemplo, en México, se destapan cada vez más relaciones en las que las mujeres indígenas sufren muchísima violencia dentro de la pareja, son lastimadas y asesinadas.

La igualdad de género y el papel de la mujer indígena ha sido uno de los temas abordados mundialmente, para que los representantes de distintos pueblos originarios de todo el planeta puedan formular peticiones a organismos como la  ONU, para concretar políticas públicas. Sin embargo, estas reuniones no siempre logran los resultados deseados, pues en los 12 años de vida del organismo, se ven pocos resultados concretos.

Ya es hora de que desde los organismos internacionales se implanten acciones específicas para mejorar la calidad de vida y respetar los derechos de los pueblos indígenas de todo el mundo, mientras que los países, ya cada uno en su sistema de gobierno cumple con su deber de proteger esta población susceptible de sufrir gracias al abandono en que las puede dejar el Estado.


Síganos en nuestras redes

Más Noticias de esta sección