Sucesos relevantes en el 2022

Editorial
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Nos preocupa sobremanera el hecho político de haber elegido a un presidente marxista; estamos sufriendo las duras y las maduras de un gobierno que en cuatro meses ha mostrado ser el modelo político de la franquicia cubana y venezolana y será por ende funesto para nuestro país. Se observa lo que ellos desean, es decir, el “decrecimiento” con vistas a alcanzar la pobreza, palpándose, en síntesis, un futuro inmediato ciertamente sombrío.

Haciendo un somero análisis comparativo con el gobierno anterior del expresidente Duque nos damos cuenta de que con todo y las fallas normales de una administración se percibía un “crecimiento económico” ejemplo en el mundo. A pesar de la mala prensa hacia Duque gozaba de prestigio internacional; en fin, un panorama lejos de la incertidumbre, temor y desaliento de los tiempos actuales. 

Censurable la intromisión presidencial en los gremios económicos en el nombramiento de sus amigos en Ecopetrol y en la Federación de Cafeteros; admirable la posición de la Junta de la ANDI, respaldando a su presidente Bruce Mac Master, ya que lo querían descabezar por oponerse abiertamente a la reforma tributaria y la respuesta su reelección hasta el año 2026.

Merece repudio la intervención dictatorial del presidente Petro liberando a los delincuentes de la primera línea involucrándose en la órbita judicial, violando el Estado de Derecho, la independencia de los poderes y las mismas normas constitucionales pertinentes. Felizmente hubo una reacción generalizada de rechazo a esa absurda medida. Los jueces, los magistrados, el fiscal general, la Procuradora y el Defensor del Pueblo, han tenido una posición firme y sin ambages y varios expresidentes de Hispanoamérica se pronunciaron haciendo ver que con esa determinación el presidente Petro estaba actuando en forma totalitaria. Esto no fue óbice para liberar a dos cabecillas de la primera línea que ahora gozan de libertad plena, después de haber causado destrucción y ruina.

Pese a la cantidad de advertencias de que el actual mandatario era un comunista había incredulidad. Mucha gente no conocía las características de un régimen estalinista del socialismo del siglo XXI y tomar el rumbo de Venezuela les parecía exceso de imaginación; ya los hechos han demostrado para donde vamos, cuál es su hoja de ruta con miras a destruir todo. 

Respecto del fraude electoral en los comicios legislativos y presidenciales, el expresidente Pastrana y la exvicepresidenta Marta Lucía Ramírez y muchos otros pusieron de manifiesto lo que iba a suceder y en efecto sucedió y desgraciadamente las realidades se consumaron y nada ha pasado.

Entre tinieblas siempre ha estado la mano siniestra del expresidente Santos cuya compenetración ideológica con el actual presidente ha originado todo el tiempo su acompañamiento y respaldo. Además, pagándole o como reciprocidad por los votos petristas que le permitieron llegar a la presidencia. Como acostumbra no actúa de frente sino cuando ya se ha consolidado la situación política. Ahora ya abiertamente está con la tesis de legalizar la cocaína como pretende el presidente Petro. Pero desde la iniciación del gobierno petrista no se pudo ocultar el hecho de que Santos es el poder detrás del trono. 

Colombia en esos desastrosos ocho años de su gobierno entró en el camino de la disolución. Todos los funcionarios de envergadura e influencia son santistas; ejemplo de ello es el ministro del interior y vocero del gobierno, Alfonso Prada, quién fue su secretario privado y general y Roy Barrera, otro de sus alfiles, colabora con eficacia en el manejo de la batuta.  

Los partidos tradicionales, es decir, el liberalismo y el conservatismo dieron el peor ejemplo dado que por prebendas y puestos se entregaron como partidos de gobierno. La mermelada con las colectividades históricas surtió efectos.

Importante lo que se percibe en el sentido de que hay decepción con el presidente y su gobierno. Alianza Verde fuerza política que lo acompañaba, públicamente se ha atrevido a expresar su inconformidad. Digno de desprecio es el incumplimiento casi permanente del presidente Petro a sus compromisos como Jefe de Estado, tanto en el ámbito interno como en el externo.

En contraste nuestros deportistas sí hacen honor a esa palabra y por tanto en estos últimos noventa días se han consagrado como campeones mundiales en pesas con más de 25 medallas al igual que en judo y en jiujitsu; nuestros científicos, artistas y profesionales sí están comprometidos a diario poniendo en alto nuestro tricolor nacional.

Indudablemente nos rodea la oscuridad, más   no debemos perder la fe, ni la esperanza. En estas fechas de recogimiento y de reflexión sintamos más nuestra Patria, enarbolémonos en su bandera y recibamos con alegría la Navidad pensando en que el año 2023 nos proporcionará cosas mejores.

El horizonte negro no ennegrece más, la tendencia es que despejará. Seamos optimistas.

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