En el mes de la lucha contra el cáncer de mama, los colombianos y los samarios hemos visto campañas agresivas y educativas que luchan e informan contra este mal, y que a modo rosa, colocan en advertencia al género femenino sobre este mal con el que se lucha a diario para sobrevivir.
Durante décadas, el cáncer de mama ha sido menos común en las mujeres negras que en las blancas, aunque mataba a más pacientes negras. Una de las dos brechas se ha cerrado. Lamentablemente para las mujeres negras es solo la primera.
Un nuevo informe sugiere que las mujeres negras y las blancas son diagnosticadas para ese cáncer en proporciones iguales, ya que el diagnóstico se ha hecho más común entre las primeras y se ha estabilizado para las segundas.
Mientras tanto, la brecha de muertes entre unas y otras ha aumentado. Es una situación terrible para las mujeres negras, de acuerdo con las conclusiones que se basan en parte en datos históricos de registros de cáncer en nueve sectores de Estados Unidos, que representan un 9% de la población estadounidense.
En 2012, las tasas entre mujeres negras y blancas coincidieron en unos 135 casos cada 100.000, hallaron los investigadores. Una década antes, la tasa entre las blancas era de 132 y entre las negras de 124.
Los expertos creen que las mujeres blancas han tenido mayores tasas por varios motivos. Uno es que más de ellas esperan más hasta tener hijos, y la ciencia sugiere que dar a luz antes se vincula con un menor riesgo de contraer cáncer de mama más adelante.
Pero mientras la tasa de casos entre las mujeres blancas se estabilizó, la tasa entre las mujeres negras siguió subiendo, y los investigadores no saben a qué atribuirlo.
La mayor cantidad de exámenes exploratorios en partes del país podría ser un factor. Pero los investigadores dicen que la teoría principal apunta a la obesidad.
En las mujeres de mayor edad, la obesidad se vincula con un riesgo mayor de contraer cáncer de mama. Y las tasas de obesidad son mayores en las mujeres negras, entre quienes han aumentado notablemente.
En Santa Marta hemos visto como la Fundación Corazón Rosa, a cargo de la diseñadora Johanna Mancuso y su valioso equipo de colaboradores, involucró a todos los estamentos de la sociedad samaria para adelantar la campaña a nivel nacional llamada 'A Modo Rosa' que ofrece toda clase de información, hasta el recordatorio de los exámenes de rigor, con el fin de evitar que la tasa de mortalidad siga creciendo, lo que sin duda alguna es loable en esta terrible lucha contra el cáncer de mama.