Terminó una de las más comentadas y reñidas campañas electorales que desde hace años no se veían en el Magdalena y en especial en el distrito de Santa Marta.
Los triunfadores: la aspirante a la Gobernación del Magdalena, Rosa Cotes y el candidato por el movimiento Fuerza Ciudadana, Rafael Martínez, ambos con el compromiso inquebrantable de continuar la labor de los respectivos gobernantes a partir del 1 de enero del 2016.
Pero también hubo otros ganadores: el partido del Vicepresidente Germán Vargas Lleras, Cambio Radical, que no sólo alcanzó la Gobernación sino la mayoría de las alcaldías del Magdalena, 10 en total, incluyendo la sorpresa de la jornada: la caída de Bladimir Torres, el candidato de Luis Tete Samper en Ciénaga, que desde las calles cienagueras se vaticinaba como seguro, pero que fue derrotado por Edgar 'El Nene' Pérez, con un margen de casi 5.000 votos de diferencia.
Otra agradable sorpresa fue el masivo apoyo en las urnas a jóvenes que despuntan en la escena política como Luis Eduardo Vives González, quien se alzó con la más alta votación por el partido Liberal, al igual que Valentina Herrera de Cambio Radical, ambos en la Asamblea departamental.
De nuevo el Concejo de Santa Marta se renueva, por lo menos la mitad del órgano coadminstrador tendría otras caras, personas que por primera vez estarían ocupando curules.
Sorprendente los 40.515 votos obtenidos por el joven empresario Rubén Darío Jiménez, quien sin figuración en la política local, tampoco en cargos públicos, desbancó a reconocidos candidatos como Humberto Caiafa de la U y Aristides Herrera, quienes obtuvieron decepcionantes resultados.
Ganó la continuidad y ello significa que la responsabilidad de ambas administraciones, la Departamental y la Distrital, deben superar las expectativas de sus predecesores. Lo que prometieron en campaña no solo tienen que cumplirlo, sino también seguir ejecutando las obras que no pudieron concluirse este año.
Tamaña responsabilidad tienen Rosa Cotes y Rafael Martínez en el 2016 con el pueblo que los eligió, fueron 386 mil magdalenenses, el 43% del potencial electoral, una cifra que simboliza la confianza que depositaron en ellos para que nos representen con decoro durante el próximo cuatrenio.
Tenemos las mejores expectativas, deseamos los mejores augurios, conocemos de sus capacidades por sus trayectorias, pero al mismo tiempo deben corresponder con trabajo, honestidad y firmeza en sus decisiones para garantizar que sus elecciones fueron justas.
Desde esta tribuna esperamos sus mejores desempeños, pero también estaremos atentos a llamarles la atención cuando el Magdalena o su capital lo requieran. Buen viento y buena mar para todos los elegidos.